Guedes, el trueno portugués está de vuelta


El cuádriceps de la pierna derecha de Gonçalo Guedes se estiró como una goma elástica para que el Valencia se adelantara en el Villamarín. La contra la condujo Rodrigo al galope, con Carlos Soler a la derecha y el portugués a la izquierda. Delante los tres centrales del Betis, que corrían hacia atrás. El hispano brasileño descargó sobre Guedes y trazó una diagonal hacia el primer palo esperando que la pelota tuviera retorno. El 7, ante el gesto contrariado de Rodrigo, decidió serpentear por la frontal, burló a Mandi y tropezó con Bartra, que tocó la pelota y la desvió ligeramente, obligándolo a tirar de musculatura para recuperar el balón y desde más atrás chutar a portería. Ese chasquido fue imparable para Pau López, flojo de piernas en su reacción. Gol. El trueno portugués está de vuelta.

Guedes redondeaba el plan de partido dispuesto por Marcelino en la pizarra: disparar contragolpes ante la adelantada defensa de los verdiblancos. Y ahí, Guedes, el gran depredador del espacio abierto, es decisivo. Su segundo gol fue similar. Otro correazo seco ajustado al palo.

El portugués, de 22 años, arrancó del revés este curso. Jugó el Mundial de Rusia y a su vuelta, hasta que a última hora no se resolvió el nudo de su fichaje por el Valencia, no hizo una pretemporada en condiciones con el PSG. Su lenguaje gestual y corporal emitía señales de que algo no funciona bien en su tren inferior desde que cayó lesionado ante el Barcelona en Mestalla en el minuto 10 de partido. En ese duelo, disputado el 7 de octubre, el jugador, defendiendo un balón en la frontal del área del Barça, estiró al máximo los músculos de la zona pélvica. La pierna izquierda se le quedó enganchada y Coutinho le cayó encima de la rodilla.

Cuatro semanas después reapareció muy lejos de su mejor versión. Perdió electricidad. Su potente golpeo del balón, los cambios de dirección en el regate o los de ritmo en velocidad se habían desvanecido. Se había convertido en un jugador menor. Finalmente fue diagnosticado y operado en diciembre en Oporto de una hernia inguinal. A su regreso, dos meses después, lo hizo atolondrado y ansioso, equivocándose en la toma de decisiones y resbalando como si incluso escogiese mal las botas que calzaba. “Tengo que justificar el precio que Lim ha pagado por mí”, dijo el 31 de agosto durante su presentación después de que el magnate singapurense cerrará con el PSG un acuerdo para pagar 40 millones de euros por su compra, el fichaje más caro en la historia del club. Probablemente esa cifra le generase ansiedad.

Su vuelta definitiva, después de jugar a trompicones y sin incidencia en el equipo, fue el 10 de marzo ante el Girona en Montilivi, donde marcó el primer gol en la victoria por 1-2. Era su primer tanto en la temporada. Sus últimos 43 días desde aquel gol son magníficos con ocho dianas y una aportación decisiva. Ha pasado de 0 a 100 en su productividad en apenas mes y medio con el equipo jugándose con opciones todos sus retos de la temporada. “Alcanzar la Champions es posible. La recuperación ha sido difícil tras la lesión y ahora solo quiero ayudar. Llevo mucho tiempo parado y trato de aprovechar cada minuto para disfrutar”, explicó el futbolista tras el choque ante el Betis.

En el brillante período actual de Guedes, el técnico lo represalió al descanso en el partido del Sánchez Pizjuán porque no le convencía su trabajo defensivo y le disgustaban sus aspavientos cuando sus compañeros no le pasaban el balón. Desde aquella reprimenda, el 7 apenas ha vuelto a equivocarse.

Con su doblete, de paso, Guedes apuntó su nombre entre los goleadores históricos del club. Su primer latigazo supuso el gol 4.500 del Valencia en Primera División.Tras la victoria en el fortín bético, la racha del Valencia en 2019, tremenda, se dispara a 16 victorias, ocho empates y cuatro derrotas jugando 28 partidos en tres competiciones.

La lucha a tres bandas por la Champions

Con cinco jornadas por disputarse, el Getafe ocupa la cuarta plaza, la última que da acceso a la Champions, con 54 puntos, dos por encima de Valencia y Sevilla. Los de Bordalás tienen que recibir en el Coliseum a Madrid, Girona y Villarreal y visitar a Real Sociedad y Barcelona. El Sevilla jugará en el Sánchez Pizjuán contra Rayo, Leganés y Athletic y visitará a Girona y Atlético. El Valencia, por su parte, afrontará tres de sus partidos (Atlético, Huesca y Valladolid) en feudo contrario, mientras que por Mestalla pasarán Eibar y Alavés.

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