Ayón saca lustre a la honrilla y el Real Madrid acaba tercero


El Real Madrid aprovechó el espíritu reivindicativo de Gustavo Ayón para imponerse al Fenerbahçe en el partido por el tercer puesto de la Final Four de Vitoria. El pívot mexicano sacó lustre a la honrilla con una actuación sobresaliente (23 puntos sin fallo en los tiros de campo, 11 rebotes, tres asistencias y 36 de valoración en 28 minutos en pista). Facundo Campazzo, su mejor socio durante toda la tarde, completó la faena con 12 puntos y 15 asistencias, récord en la historia de la Final a Cuatro.

Un año después, la flamante carroza de los finalistas en Belgrado se convitió en calabaza. Madrid y Fenerbahçe se citaron en Vitoria para salvar los muebles mientras mascaban aún sus tribulaciones, entre la decepción y el rearme. El consuelo fue para los blancos.

Pensando ya en la Liga, con un partido decisivo ante el Valencia este martes para agarrar el primer puesto de la temporada regular, Laso dejó fuera de la lista a Taylor y Randolph y dosificó los minutos de otras piezas importantes como Tavares (8). Aun así configuró un quinteto con cinco bicampeones de Europa (Campazzo, Carroll, Rudy, Felipe y Ayón), el núcleo duro de la plantilla salvo Llull, que esperaba turno en el banquillo. Mucho carácter junto.

Se presentó el Madrid con ganas de escapar rápido del diván y sin ánimo de reproducir el tormento del partido de consolación de 2017 ante el CSKA (70-94 para los rusos). Con siete asistencias de Campazzo, nueve puntos de Ayón y dos triples de Rudy, los blancos aprovecharon la galbana del cuadro turco (11-22, m. 9). Pero Obradovic despertó a los suyos con Sloukas como espuela. Un triple de Guduric y otro de Melli completaron el reenganche del Fenerbahçe (32-31, m. 16).

Al descanso, el Madrid mejoraba los porcentajes de tiro de su rival, ganaba la pelea por el rebote y doblaba las asistencias del Fenerbahçe, pero estaba por debajo en el marcador (40-38, m. 20). No en las sensaciones ni las ganas. Lo solucionó en la reanudación la misma pareja que había lanzado a los blancos en la puesta en escena.

El tiento y el dinamismo de Campazzo revitalizó de nuevo el juego madridista y volvió a activar a Ayón. El mexicano, uno de los más señalados en la derrota en semifinales ante el CSKA (dos puntos, dos rebotes y -1 de valoración en 18 minutos), emergió entre los rumores sobre su continuidad con otra ráfaga de ocho puntos consecutivos que, sumados a cinco de Thompkins, devolvieron el mando a los de Laso (50-56, m. 25). En una impresionante secuencia de 11 de 11 en tiros de campo, Ayón se fue hasta los 23 puntos (14 en el tercer cuarto), en su mejor partido en la Final Four desde su determinante papel en la conquista de 2015. El Madrid entró con ventaja en la recta de meta agarrado a su impulso y no tardó en rematar el encuentro.

Con una asistencia del propio Ayón para Thompkins y cinco puntos consecutivos de Causeur los de Laso rompieron el partido (63-79, m. 34). El Fenerbahçe solo anotó dos puntos en los siete primeros minutos del último cuarto y Green se retiró lesionado a tres minutos del final para sumarse a la saturada enfermería turca. El tercer puerto era para el Madrid. La forma de irse de los sitios cuenta. El campeón lo hizo con orgullo.

Felipe Reyes estalla contra Laso: “Estoy tocado. No entiendo ciertas cosas”

A la conclusión del partido por el tercer y cuarto puesto, a pesar del triunfo y la buena imagen del Real Madrid, en el Buesa Arena estalló la tensión latente entre Felipe Reyes y Pablo Laso. El capitán y el entrenador madridista intercambiaron mensajes a través de los medios tras la ‘rajada’ del pívot en la zona mixta. “A nivel personal no es un año que vaya a recordar positivamente. Estoy tocado porque no entiendo ciertas cosas: sales, lo haces lo mejor que puedes, das el máximo y luego pasan cosas que no entiendes”, dijo Reyes. Recién renovado por una temporada más, el pívot, de 39 años, no participó en la semifinal ante el CSKA y ha reducido notablemente sus minutos en pista este curso.

“Voy a seguir trabajando con esfuerzo y humildad. Pero en realidad eso es secundario porque lo importante es el equipo. Ahora trataremos de luchar por la Liga pero tenemos que jugar el martes”, concluyó el pívot. “Si Felipe quiere hablar conmigo, yo encantado. Creo que ha estado muy bien, ha marcado el ritmo del partido. Hablo con todos mis jugadores, les digo que mi puerta está siempre abierta”, le respondió Laso en la sala de prensa. “¿Si quiere hablar conmigo cómo no voy a estar abierto a ello? Yo como jugador siempre pensaba que, si jugaba yo, había otro que no jugaba. Y el que no juega se merece el respeto. Y si yo no jugaba y jugaba el otro, tenía que respetar. Si hay alguien que quiera, defienda y valore a Felipe soy yo”, prosiguió el entrenador madridista. “Podemos hablar como en estos ocho años, es un jugador muy importante para mí, han pasado los años y hemos tenido momentos buenos y malos, lo que hace que siga jugando es esa ambición de querer seguir jugando. Me alegro muchísimo de que diga eso”, cerró Laso.

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