“Tras las críticas, el gol fue importante para Coutinho”


Liberado, enfiló rumbo a la portería de De Gea a puro regate. Le falló el último quiebro, bien anticipado por Smalling. La grada, muy activa ayer ante el United, celebró la jugada. “Philippe Coutinho”, cantó la afición azulgrana. Fue solo un avisó del brasileño. Y, como si el cariño de la hinchada le recordara quién era —el futbolista más caro de la historia del Barcelona—, unos minutos más tarde hizo lo que acostumbraba a hacer en la Premier League, nada menos que ante el Manchester United, histórico rival de su ex equipo, el Liverpool. Se adueñó del balón en el ala izquierda, atacó en diagonal y, antes de pisar el área, desenfundó un remate precioso, por potente y preciso, imposible (esta vez) para De Gea.

La hinchada, de nuevo, se volvió a volcar con Coutinho. También, sus compañeros. Uno por uno (el único que no se arrimó fue Ter Stegen, por cuestiones de logística) se acercaron para felicitarlo. No podía ser de otra manera, el brasileño es un tipo querido en el vestuario. Pero la contención del grupo no frenó la rabia del 7. Miró a la grada. Cerró los ojos. Y se llevó los dedos a los oídos, como si no quisiera escuchar esos elogios, después de tanta crítica. “La respuesta la tiene él más que nadie. Yo me quedo con el golazo que ha metido, no con los detallitos. Lo importante es lo que ha hecho en el campo”, dijo Valverde, preguntado por el gesto del 7. Busquets tampoco quiso valorar la actitud del delantero. “No he visto nada, sé que lo ha celebrado con rabia, con ganas”.

Coutinho optó por el silencio. Pasó por la zona mixta del Camp Nou, como obliga la UEFA, acompañado por Arthur y un empleado de club. No dijo nada. Cabeza gacha, cara de circunstancias, indiferente al contexto, sin presumir del partido que había firmado ante el United. En los 75 minutos que estuvo en el campo (lo reemplazó Dembélé), tocó 64 balones y dio 41 pases buenos. Perdió 16 pelotas, el segundo después de Messi (17). “No me importa su celebración, lo que me importa es el gol. Es un gran jugador. Tiene huevos”, subrayó, sin rodeos, Lenglet. Busquets también quiso destacar la diana del brasileño, especialmente importante después de una temporada en la montaña rusa emocional. “Era un gol importante para él después de las críticas que ha recibido, es un jugador de talla mundial”, dijo el volante catalán. Y concluyó Valverde: “Estamos en un club que tiene una gran exigencia, lo tenemos que ganar todo y tenemos que jugar siempre bien, todos estamos sujetos a las críticas. Sabemos dónde estamos y que esto no es fácil. Hay una pretensión de que siempre hay que jugar brillante y eso no siempre es así. Todos tenemos momentos mejores y peores”.

El técnico del Barcelona se encargó de recordar la buena actuación de Coutinho, como también el juego de su equipo, entre los cuatro mejores de la Liga de Campeones después de caer en cuartos las últimas tres temporadas. “Teníamos mucha ilusión con esta eliminatoria, hacía tiempo que el club no estaba en semifinales de la Champions”.

Y añadió: “Hemos tenido cinco minutos complicados porque ellos han salido fuertes, pero hubo otros 85 que no estuvieron nada mal. En la primera jugada nos tiran al palo y eso es un subidón para cualquier equipo. El United ha empezado con una presión alta y cuando hemos logrado superar esa línea nos encontramos con nuestro juego”, explicó Valverde. “Esto es lo que somos”, concluyó Messi. Noche redonda para el Barcelona y para Coutinho, reconciliado con el gol, enfrentado a la afición.

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