Muere Charlie Whiting, el director de carrera de la Fórmula 1


El Mundial de Fórmula 1 arrancará de la peor manera posible: sumido por la desolación que supone para la caravana itinerante del campeonato la repentina muerte de Charlie Whiting, su Director de Carrera hasta este jueves, cuando la Federación Internacional del Automóvil (FIA) confirmó su defunción mediante un comunicado. Whiting, nacido en Kent (Gran Bretaña) en 1952, fue encontrado muerto este jueves por la mañana en su habitación de hotel, en Melbourne, después de sufrir una embolia pulmonar. El británico, de 66 años, había acudido el miércoles al paddock del campeonato instalado en el circuito de Albert Park, donde este domingo debe dar comienzo el curso 2019 y donde él debía ocupar su puesto como autoridad de mayor rango, un cargo que ostentaba desde 1997. Su posición le llevó en múltiples ocasiones a verse inmiscuido en polémicas, en ocasiones de índole técnica pero también deportiva, por más que siempre salió de ellas con esa flema y carisma que le acompañaba. La FIA nombró de urgencia al australiano Michael Masi como Director de Carrera para el Gran Premio de Australia, a la espera de elegir al definitivo para todo el ejercicio.

Whiting desembarcó en la F1 en 1977 de la mano de Hesketh, aunque sobre todo ganó relevancia en Brabham como jefe de mecánicos. Fue determinante en los títulos que se adjudicó Nelson Piquet en 1981 y en 1983, y permaneció en la escudería hasta que Bernie Ecclestone, por entonces su propietario, la vendió en 1988. A partir de entonces, el británico fue designado como delegado técnico de la FIA, hasta que en 1997 fue nombrado director y delegado de seguridad del organismo. Entre sus funciones más habituales se contaban las de supervisar la seguridad de los circuitos y los prototipos así como la toma de decisiones en las sesiones de ensayos, las cronometrada y las carreras. Además, tuvo un impacto capital en el aumento de los estándares de seguridad del certamen, como por ejemplo la reciente introducción del halo, que protege la cabeza de los pilotos. “Con una tremenda tristeza he conocido la noticia de la muerte de Charlie Whiting, un gran director de carrera y una figura central e inimitable en la F1 que aunaba la ética y el espíritu de este fantástico deporte”, lamentaba Jean Todt, presidente de la FIA, en el comunicado mandado este jueves a mediodía (hora australiana).

Con el paso de las horas, las reacciones no se hicieron esperar, y tanto equipos como pilotos fueron mostrando su incredulidad y pena. “Siempre agradecí el poder mantener una conversación relacionada con las carreras con uno de los profesionales más cualificados de nuestro deporte. Recuerdo que en mi año de novato pasó mucho tiempo conmigo. Siempre te escuchaba y eso me sorprendió porque era mi primera temporada en la F1 y solo tenía 20 años”, rememoró Carlos Sainz. “Él siempre estuvo allí para nosotros, que le sometimos a mucha presión, a lo que él siempre respondió de forma muy receptiva”, ahondaba Daniel Ricciardo. “Fue una figura única de nuestro ecosistema que contribuyó muchísimo en él”, completó Lewis Hamilton, el actual campeón del mundo. “Estoy descompuesto porque ayer mismo [por el miércoles] hice mi primera caminata por el circuito. Fuimos juntos hasta completar las dos primeras curvas. Hacía mucho que lo conocía y era nuestro hombre, el de los pilotos”, opinó Sebastian Vettel. “Estoy en estado de shock después de haberme enterado de la muerte de Charlie. Se trataba de un pilar de la familia de la F1, alguien sereno en sus juicios, sutil en la comprensión y siempre con el interés de la propia F1 como su máximo objetivo”, declaraba Toto Wolff, director de Mercedes. “Charlie era un hombre de una gran integridad que jugó un papel muy difícil y que siempre lo hizo de forma equilibrada”, añadía Christian Horner, su homólogo en red Bull.

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