Los dos españoles comienzan bien


Una victoria y un empate contra rivales duros es el balance de los dos representantes españoles en la primera jornada de la Copa del Mundo que 128 ajedrecistas disputan en la ciudad siberiana de Janti Mansiisk (Rusia). David Antón ha logrado una victoria cómoda con blancas frente al indio Srinath Narayanan (que le había ganado en 2017); y Miguel Santos ha rozado el triunfo ante el mejor sub 20 del mundo, el chino Yi Wei, quien finalmente arrancó medio punto. Se juega por eliminatorias a dos partidas.

Miguel Santos desapareció nada más firmar el empate -sin atender a comentaristas en directo y periodistas-, probablemente insatisfecho, a pesar de que acababa de empatar con uno de los mayores prodigios que ha dado el ajedrez en los últimos siete años. La trayectoria de Yi Wei, de 20 años, durante su adolescencia fue muy parecida a la del actual campeón del mundo, el noruego Magnus Carlsen, a la misma edad. Aunque también es cierto que lleva un par de años varado, sin progresar; pero aun así no baja nunca de los 30 mejores del mundo y sigue siendo el mejor sub 20.

El andaluz había logrado una posición estratégicamente ganadora cuando hizo una jugada, la 26, totalmente lógica, la primera que a cualquiera se le ocurre en esa posición. Y eso era precisamente lo que el prodigio chino esperaba con fruición, porque le permitía aplicar un refinado truco táctico, muy escondido, que aminoraba considerablemente la ventaja de las blancas. A toro pasado es fácil decir que un cálculo profundo de Santos le hubiera permitido esquivar esa trampa y hacer la jugada precisa para mantener su gran ventaja. En todo caso, el resultado es de gran mérito si se tiene en cuenta que hay 161 puntos Elo de diferencia entre ambos.

Más allá de la tensión e inseguridad propias de la primera jornada de un torneo por eliminatorias cortas, donde cualquier error puede ser el último, los temores de David Antón cuando llegó a la Academia de Ajedrez de Janti Mansiisk, sede de la Copa del Mundo, eran de otro tipo: el indio Narayanan, en teoría inferior a él, le había derrotado en el torneo de Sharjah (Emiratos Árabes Unidos) de 2017. Pero el madrileño bordó una impecable labor posicional que limitó a casi cero los recursos de contrajuego del asiático.


Leinier Domínguez, a la izquierda, durante su partida de la jornada inaugural frente al colombiano Alder Escobarampliar foto
Leinier Domínguez, a la izquierda, durante su partida de la jornada inaugural frente al colombiano Alder Escobar

De los catorce participantes latinoamericanos, el más fuerte hizo muy bien sus deberes: el cubano Leinier Domínguez, recién nacionalizado estadounidense, 8º cabeza de serie, enganchó al colombiano Alder Escobar ya desde la apertura, y no lo soltó hasta lograr el punto. Cinco de ellos lograron un empate esperanzador frente a rivales más fuertes: los argentinos Pichot (contra el indio Vidit) y Mareco (el ruso Sjugírov); los cubanos González (el indio Harikrishna) y Albornoz (el ruso Svídler); y el paraguayo Delgado (el británico McShane).

Hubo tres sorpresas de cierta importancia en cuanto a los favoritos: los empates de Aronián (Armenia) y Nakamura (EEUU), ambos con blancas, ante El Gindy (Egipto) y Bellahcene (Argelia), respectivamente; y la derrota de Wojtaszcek (Polonia) ante el noruego Christiansen. Irán reconfirmó su gran potencial: de sus tres jóvenes representantes (menores de 20 años), ganaron dos (Firouzja y Maghsoodloo) e hizo tablas el otro (Tabatabaei). Y la jornada fue muy buena para los dos más jóvenes del torneo: Nihal Sarin (India, 15 años), doblegó al peruano Jorge Cori, campeón iberoamericano; y el uzbeko Abdusattórov, de 14, hizo tablas con el temible ruso Matlákov.

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