La gloria de Halep, el triple vacío de Serena Williams


Feliz por el triunfo de su amiga Halep, la estadounidense se marchó del All England Lawn Tennis & Croquet Club de un modo muy diferente a como lo hizo de su última final. Entonces, en Nueva York, protagonizó una secuencia esperpéntica tras caer contra Osaka, pero esta vez ofreció buenos modos. Elogió el juego de la rumana –“solo puedes entender que hoy era su día…”– y vino a decir otra vez, quitándose presión, que valora por encima de todo el haber vuelto a competir pese a haber perdido tres opciones de ampliar su historial

“¿Por qué has perdido estas tres final? ¿Puede ser una cuestión de preparación?”, se le planteó. “No lo sé, no lo sé… Solo tengo que encontrar la manera de ganar una final. Tal vez jugar otras finales al margen de los Grand Slams pueda ser útil para encontrar el ritmo, porque así ya estaré acostumbrada a lo que debo hacer y a cómo jugar”, afirmó la estadounidense, cuyo último éxito data de hace dos años, en el Open de Australia de 2017.

Desde entonces se perdió cuatro grandes citas y ha participado en seis, condicionada en cualquier caso desde un punto de vista físico, habiéndole atacado las lesiones una y otra vez. Esta temporada alcanzó los cuartos de Melbourne y la tercera ronda de París, y desde algunos focos se le recomienda que abandone temporalmente su condición de celebrity para centrarse exclusivamente en el tenis, al menos durante un año. Así lo exponía recientemente su compatriota Billie Jean King, ganadora de 12 títulos de Grand Slam.

Entonces, Serena cerró la comparecencia con un mensaje tajante: “El día que deje de luchar por la igualdad y por las personas que se parecen a ti y a mí”, se dirigió al periodista, “será el día que esté en mi tumba”.

Por su parte, Halep celebró su segundo major y reconocía que veía lejos poder triunfar en un marco como Wimbledon. “Honestamente, nunca pensé que pudiera ganar aquí, con todas esas gigantes sacadoras que hay en esta superficie”, expresó. “Pero Creo que estoy al nivel más alto que jamás he alcanzado”, indicó a continuación, antes de admitir que le había salido un partido bordado. “Ha sido perfecto”, dijo sobre la pista, reconociendo luego ante los medios que siempre se había sentido un poco intimidada cuando encaraba a Serena: “Ella es una inspiración para cualquiera, pero hoy me centré en mí misma”.

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