Guedes rescata al Valencia en el último minuto y lo mete en cuartos de la Liga Europa


Falto de ambición y fiándolo todo a su solidez defensiva, el Valencia estuvo a punto de caer eliminado de la Liga Europa ante el Krasnodar este jueves. Un golpeo de Guedes con la izquierda tras un pase atrás de Gameiro, que acababa de entrar en el partido, clasificó al equipo valencianista para cuartos de final de la Liga Europa a cuatro días de la celebración del Centenario. El Valencia estira su racha sin perder hasta los 14 partidos, con nueve victorias y cinco empates. Por segunda vez consecutiva, tras la victoria ante el Girona el pasado domingo, los de Marcelino encontraron el premio en el tiempo añadido.

El Krasnodar, escondido en su anonimato en la Premier rusa, buscaba otro golpe en Europa. Tras fulminar al Bayer Leverkusen aparecía el Valencia en su pelea por ganar caché continental. Segundo en su campeonato por detrás del Zenit de San Petersburgo, el Krasnodar, de apenas once años de antigüedad desde su fundación, es propiedad de Sergei Galitsky, un multimillonario de origen armenio dueño de la mayor cadena de supermercados de Rusia, ubicado por su fortuna en el ranking 617 de la lista Forbes. Su campo, subvencionado por el bolsillo de Galitsky, es formidable. Como si una nave alienígena hubiera aterrizado en Krasnodar, ciudad gris que contrasta con el aspecto futurista de su estadio.

KRASNODAR, 1 – VALENCIA, 1

Krasnodar: Safonov; Petrov (Suleymanov, m. 75), Spajic, Fjóluson, Ramírez; Wanderson, Olsson, Gazinski, Pereyra (Taranov, m. 91); Ari (Stotski, m. 30) y Claesson. No utilizados: Sinitsin; Utkin, Golubev y Sergeev.

Valencia: Neto; Wass, Gabriel, Diakhaby, Gayà; Soler (Gameiro, m. 88), Coquelin, Kondogbia, Cheryshev; Sobrino (Rodrigo, m. 57) y Santi Mina (Guedes, m. 70). No utilizados: Doménech; Lato, Torres y Piccini.

Goles: 1-0. M. 85. Suleymanov. 1-1. M. 93. Guedes.

Árbitro: Anthony Taylor (ING). Amonestó a Pereyra, Gazinski, Kondogbia, Soler y Rodrigo.

Stadium Krasnodar: 35.000 espectadores.

Una internada del ecuatoriano Cristián Ramírez por la izquierda fue rematada a gol por el brasileño Ari, que en Mestalla fue suplente. El punta ruso controló el balón con la mano antes de lanzar a puerta y su tanto fue anulado. Minutos después Ari, que había ganado varios duelos con los centrales del Valencia, fue sustituido por lesión. Superior a su rival, el Krasnodar solo tuvo otra ocasión antes del descanso y llegó provocada por un error de Neto en un despeje.

El Valencia estuvo sometido por el juego del equipo ruso durante toda la primera mitad con errores en la salida del balón, falta de contundencia y espeso de fútbol en el centro, y sin filo en ataque. Y lo mismo en la segunda parte. Sin Parejo, sancionado, Marcelino apostó por el músculo en el medio centro del equipo con el tándem francés Kondogbia-Coquelin, dejando de nuevo a Carlos Soler en la derecha, pero cojeó en la parcela creativa sin la fluidez del capitán. La sombra de Parejo en este Valencia es muy alargada.

Contra pronóstico, pese a la iniciativa local, las mejores ocasiones de la primera mitad fueron para el once del murciélago. Carlos Soler, que apenas apareció por dentro, remató un centro de Cheryshev sobre el meta Safonov, y Santi Mina envió un chut fuera desde la frontal. La incertidumbre residía en el marcador porque un gol ruso condenaba a galeras al Valencia si seguía siendo tan condescendiente con el Krasnodar. Esa permisividad, esa contención en el juego ofensivo, estuvo a punto de costarle muy caro al once del murciélago.

Gamerio, al final

Con el partido en el mismo sitio y el Krasnodar dominador pero empujando sin peligro, el Valencia arrancó el segundo acto con un cabezazo de Gabriel que salió pegado al palo. Luego, con Rodrigo en el campo el Valencia se activó en ataque. Apareció más a menudo Cheryshev y el hispano brasileño hizo daño a espaldas de los centrales por primera vez en el partido. Marcelino, que controla al dedillo los esfuerzos de sus jugadores, se guardó a Rodrigo y a Gameiro de salida, que el domingo espera el Getafe en un duelo que se prevé agrio en la batalla por la cuarta plaza.

Con el paso de los minutos, el Valencia se escondió y el Krasnodar que siempre fue más decidido siguió buscando el gol. Shapi Suleymanov, que ya tumbó al Bayer Leverkusen en Alemania en la ronda anterior, hizo un gol de bandera de rosca desde el costado derecho. Sin tiempo, después de pecar de falta de ambición, Guedes marcó el tanto del empate en el descuento y clasificó al murciélago para cuartos.

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