La hinchada del PSG lo condena con pitos y Neymar replica con un golazo


Durante 92 minutos Neymar Júnior sobrevivió como un grande a la cascada de pitos que le dedicó su público en el Parque de los Príncipes. Pidiendo la pelota, mejorando la jugada en cada toque, asociándose a sus compañeros y aventurándose entre las líneas contrarias para hacer lo más difícil del fútbol, que es desmarcarse hacia arriba para desequilibrar en donde no hay tiempo ni de respirar. Indiferente al tribunal popular que le sentenciaba, en el minuto 92 ahogó a sus detractores. Hizo el gol de la victoria. Un golazo. Revolviéndose para rematar de espaldas un centro que no habría podido interceptar de otro modo. Lo clavó de media chilena y doblegó a un pobre Racing de Estrasburgo que con lo mínimo estuvo a punto de sacar un empate de París. Así cerró Neymar el penúltimo capítulo de una carrera que él mismo ha convertido en un viaje desaforado.

PSG

PSG

EST

Estrasburgo

PSG

Keylor Navas, Colin Dagba (, min. 83), Layvin Kurzawa (Kimpembe, min. 70), Abdou Diallo, Thiago Silva, Di María, Idrissa Gueye, Neymar, Verratti, Sarabia (Ander Herrera, min. 70) y Choupo-Moting (Icardi, min. 62).

Estrasburgo

Matz Sels, Mitrovic, Mohamed Simakan (Dmitri Lienard, min. 73), Lamine Kone, Alexander Djiku, Lionel Carole, Lala, Jeanricner Bellegarde, Ibrahima Sissoko, Adrien Thomasson (Prcic, min. 84) y Ludovic Ajorque (Mothiba, min. 77).

Amaury Delerue

Layvin Kurzawa (min. 47),
Verratti (min. 93),
Jeanricner Bellegarde (min. 44) y
Ludovic Ajorque (min. 70).

“Hoy soy jugador del PSG y lo voy a dar todo en la cancha”, dijo el brasileño, con afán reivindicativo tras el partido. “No tengo nada contra los hinchas, nada contra el PSG como club. Todos saben que mi deseo era salir y yo lo dejo bien claro. No voy a entrar en detalles de lo que pasó en las negociaciones. Es una página cerrada (…). No es la primera vez que me pitan… En Brasil, fuera de casa, ya me pitaron mucho (…) No necesito que griten mi nombre, que me alienten, lo importante es que apoyen al equipo”.

Este sábado soleado de finales de verano en París el fútbol parecía una cosa execrable, artificialmente incrustada en el corazón del barrio señorial del distrito XVI en donde se levanta el estadio del PSG, mole de hormigón, anomalía cultural, motivo de convocatoria de gente malhumorada que acudió al partido a quejarse. Los futboleros son los únicos infelices del distrito XVI porque, en su mayoría, no viven en el distrito XVI. Pero en su mayoría, en su amplia mayoría, pitaron a Neymar. No lo perdonaron. No hubo indulgencia cuando el brasileño volvió a ponerse el uniforme del PSG después de más de 100 días de alejamiento, de huida, de motín, de casos policiales, de negociaciones desesperadas para salir del club que le paga 47 millones de euros netos por temporada, por todos los conceptos. Los hinchas del PSG fueron a ver el partido de Ligue 1 menos pendientes del duelo con el débil Estrasburgo que de juzgar al tránsfuga frustrado que, paradojas del juego, fue el mejor en la cancha.

La liga francesa es la menos competitiva de las seis mayores ligas europeas. Allí abundan los equipos como el Racing de Estrasburgo, laboratorios de estudios antropológicos, colecciones de atletas y malabaristas puestos a practicar el fútbol menos sofisticado del continente, organizaciones fallidas en donde predominan los espíritus distraídos, los jugadores sin formación táctica moderna, y, ante la duda, la acumulación defensiva y el pelotazo. Así juega este Racing que apenas sumaba tres puntos en cuatro jornadas. Así de mal está el PSG, que hasta pasado el minuto 90 no supo resolver el problema elemental que le planteó su adversario. El persistente empate a cero denunció una crisis de apariencia moral que si no se profundizó fue únicamente porque Keylor hizo dos paradas mano a mano con Ajorque.

La tensión de Keylor Navas, debutante tras su traspaso del Real Madrid en el último día del mercado, contrasta con el ambiente algo frívolo que le rodea. El PSG parece un equipo aburrido. Embotado en el tedio de la Ligue 1. Exhausto mentalmente después de un verano en el que lo único que parecía preocupar a la directiva era negociar una salida honorable de Neymar, que finalmente no se produjo.

El Estrasburgo se protegió en su área con diez jugadores y el PSG se abocó a un asedio lánguido. Lesionados Cavani y Mbappé, en punta jugó Choupo-Moting. Por detrás, de derecha a izquierda, Di María, Neymar y Sarabia. Entre líneas, buscando el último pase, Neymar se expuso a la pitada. Desde que saltó al campo con el ceño fruncido, con aire funerario, la hinchada le pitó. Cada vez que recibió la pelota, cada vez que intentó un regate, cada vez que se arriesgó, que acertó, o que falló. Ni los pitos cesaron ni él se amilanó. Al revés, pareció estimularse ante la resistencia. En el minuto 92, a un centro de Gueye, respondió Neymar zafándose del central en el medio del área. Se giró y conectó el tiro de media chilena. Ni aun así dejaron de increparle algunos detractores.

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Ricky Rubio: “Siempre hay que soñar a lo grande”


Ricky Rubio medita las respuestas para darse tiempo, porque sus reflexiones viajan desde el alma. Habla con determinación. Con la fortaleza con la que te barniza la adversidad, con la ilusión del que sueña despierto. El Mundial era su causa y está a un paso de bañarla en oro. “En 2006 era un niño de 15 años y vi aquella final con mucha envidia. Recuerdo aquel ‘Ba-lon-ces-to’, que dijo Pepu. Después, con el tiempo, he podido compartir grandes momentos con muchos de ellos y entiendo por qué ganaron. Ahora me toca”, confiesa con ambición antes de la final de hoy ante Argentina (14.00, Cuatro). El niño del Masnou sigue detrás de la barba, pero tiene 28 años y una madurez profunda y curtida. “Ojalá pudiéramos contagiar nuestro espíritu en el día a día y en la vida de la gente. Rafa Nadal, Pau Gasol, este equipo, la selección femenina… son ejemplos de superación para aprender”, plantea.

Pregunta. Su abrazo con Marc Gasol fue la imagen del pase a la final del Mundial. ¿Qué sentimientos se juntaron en ese momento?

Respuesta. Muchísimos. Aparte de ser un gran amigo, por todo lo que hemos vivido y todo lo que hemos luchado, hay algo especial. Sabemos lo que hay. Mi experiencia con lo de “y si tirara mejor”, “y si hiciera esto o aquello”…, a él le ha pasado con la etiqueta de “el hermano de”. Ha sido eternamente comparado y muy pocas veces se le ha valorado como Marc Gasol. La estima que nos tenemos viene de esa manera de rebelarnos.

P. ¿Las hazañas se verbalizan en conjuras o les basta con mirarse a los ojos?

R. El tiempo que llevamos juntos muchos jugadores de este equipo se dimensiona en eso, en entendernos con la mirada. Los cinco que jugamos la última prórroga ante Australia [Ricky, Llull, Rudy, Claver y Marc] hicimos ese repaso de miradas en un momento. Sabíamos que a ellos no les quedaban energías y a nosotros tampoco, pero mirándonos nos concedimos ese último esfuerzo más y lo conseguimos. Estamos disfrutando mucho del camino en este campeonato, de estar juntos y hacer equipo.

P. Su convicción es de las que más ha empujado al grupo desde el primer día.

R. Ahora suena a tópico, pero yo creí. Después, las cosas pueden salir o no, pero dentro de mí hay algo desde el principio que piensa que vamos a ganar este Mundial. Queda un partido y no hay que conformarse. Tenemos por delante un duelo durísimo ante Argentina, pero tenemos las armas para competir. Somos dos equipos con un ADN parecido de lucha. Cuando parecía que les tocaba dar un paso atrás con el final de la Generación Dorada, lo han dado hacia adelante, igual que nosotros.

P. Desde que se clasificaron para la final ninguno ha mencionado la palabra plata. ¿Eso es la ambición?

R. Sí. Estamos aquí para ganar. El objetivo está a un paso. Tenía un sueño y lo estoy cumpliendo. Si te pones como límite solo una medalla, cuando llega el momento estás satisfecho y no das lo que tienes que dar. En mi mente solo hay una cosa que es el oro.

P. ¿Qué es el liderazgo? ¿Qué líderes le marcaron y qué ha interiorizado de ellos ahora que le toca ser líder en esta selección?

R. El líder es el que responde cuando las cosas van peor. Cuando hay un momento complicado, dentro o fuera de la cancha, es el que sabe qué hacer, qué decir y como decirlo. Es el que sabe lo que hace falta y puede darlo. Hay momentos que es con una acción y otros que es con una palabra… Pero al final es la gente que responde cuando no quedan energías o no quedan esperanzas. Ellos saben darlas y hacer ver el valor de cada uno. Liderar es hacer que cada uno se sienta importante también. He tenido muchos ejemplos, desde Pau Gasol a Flip Saunders [su entrenador en Minnesota en 2014, que falleció un año después víctima de un linfoma]… He tenido muchos y voy aprendiendo de todos, de la vida.

P. Aíto García Reneses, que le hizo debutar con 14 años en la ACB, elogia su madurez por encima de todo. Hay quien dice que la madurez es aguantarse el miedo. Cuando uno debuta en la élite con 14 años, ¿no tiene miedo?

R. Uffff… ¿Qué es el miedo? Cada uno tiene un barómetro distinto. Las experiencias en la vida te van cambiando. La vida es la que te recoloca los miedos. Siempre hay un poco de miedo. El miedo está ahí. Pero también está la valentía para superarlo. Miedo, respeto… Se puede decir con distintas palabras. La cuestión es saber sobreponerse a los pequeños o grandes retos que la vida te pone por delante.

P. Viene diciendo que preparó el Mundial a conciencia. Es cuestión de afilar la ambición ¿y de qué más aspectos?

La mente es muy poderosa. Te puede poner límites, pero también te permite sobrepasarlos si trabajas y estás preparado”

R. Sobre todo, de no conformarse. De ser consciente de las oportunidades. La mente es muy poderosa. Te puede poner límites, pero también te permite sobrepasarlos si trabajas y estás preparado para ello. Siempre hay que soñar a lo grande. A eso me refiero. Este Mundial lo he preparado para alcanzar lo más grande y está funcionando porque la mente me está ayudando muchísimo. Es un reto muy personal. Soy, junto a Llull y Claver, de la generación que tiene oros europeos y platas olímpicas y nos falta esto.

P. ¿Cómo es y qué supone competir por mantener el legado de los Júniors de Oro? ¿Es especial este Mundial por eso?

R. Los Júniors de Oro marcaron un antes y un después y aquí vivimos su huella, sin duda. Ese crédito y reconocimiento están ahí para siempre. Pero al final aquí estamos 12 jugadores, que algunos llevamos mucho tiempo juntos y hemos compartido muchas cosas con la generación del 80, que lo que estamos es manteniendo ese espíritu que nos hace tan especiales. Igual que supieron mantenerlo los jugadores de las ventanas y allí no había muchos que hubieran compartido directamente ese legado. Pero el espíritu está marcado. Ese espíritu de sobreponerse a momentos muy complicados y responder siempre, a veces por encima de las posibilidades.

P. ¿Y cómo se forja ese espíritu para mantenerse en la élite durante tantos años?

R. En la élite todos tienen talento. No vale solo con eso. Las diferencias se tienen que marcar con la defensa, la resistencia, el carácter y el corazón. Y nuestro corazón es enorme. Ha habido años que no ha habido suerte, como pasó en los dos mundiales anteriores. Pero hemos seguido creyendo porque sabemos que esa es la fórmula para seguir luchando. Aquellas derrotas en cuartos en 2010 y 2014 nos enseñaron mucho. La experiencia es un valor que funciona siempre, para estar preparado en momentos clave, para no ponerse nervioso por mal que pinten las cosas… En este equipo había muchos debutantes pero este espíritu se impregna desde las selecciones de formación. En este Mundial sabíamos muy bien nuestras bazas. Sabíamos que la defensa nos iba a llevar muy lejos y nos hemos endurecido ahí.

P. ¿En qué piensa antes de dormir?

R. En si ese día he hecho las cosas bien. En si soy feliz y estoy tranquilo conmigo mismo.

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El Norwich golea al City, y el Liverpool lidera la Premier con cinco puntos


El Liverpool conservó su arranque invicto de temporada en la Premier derrotando al Newcastle en un partido que comenzó perdiendo y acabó 3-1, este sábado en Anfield. Acto seguido ocurrió lo inesperado cuando el Manchester City cayó goleado en su visita al recién ascendido Norwich (3-2). Mientras tanto, en Old Trafford, el United volvió a ganar después de la jornada inaugural del campeonato, y se impuso 3-1 al Leicester. También obtuvieron triunfos rotundos el Chelsea y el Tottenham.

El Liverpool logró su 14ª victoria seguida en Premier con goles de Mane y Salah, y la consecuencia fue que dejaron al City a cinco puntos del liderato. Invicto en sus últimos 25 duelos con equipos recién ascendidos, el City se disponía a achicar la distancia que le separaba de los reds a dos puntos. Pero el Norwich se lo impidió. A los 29 minutos del partido el equipo del este de Inglaterra se imponía 2-0. Agüero metió el 2-1 pero un error defensivo de Otamendi permitió a Teemu Puki meter el 3-1. Rodrigo convirtió el último tanto del partido en el minuto 88.

“Felicitaciones al Norwich”, dijo Guardiola al cabo de la velada. “Creamos ocasiones pero no las pudimos concretar. Ellos son realmente un buen equipo, con buenos jugadores, con calidad. En el fútbol no siempre es posible evitar cometer errores”.

Jetro Willems adelantó al Newcastle en Anfield y el Liverpool se vio abajo en el marcador hasta que Roberto Firmino saltó al campo a sustituir a Origi, lesionado. Mane, con dos goles, y Salah, con el definitivo, completaron la remontada.

 

 

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Todos contra la Premier


Todavía hoy recuerdo la adrenalina de jugar un partido de la Copa de Europa. Es el no va más. Era muy joven cuando la disputé; de hecho, hasta tenía melena, pero en lo emocional parece que el tiempo no ha pasado. Aún hoy, a pesar de que ya no tengo la suerte de poder disfrutarla como futbolista, también siento esa emoción especial cuando escucho el himno de la Champions. Los primeros acordes ya anuncian que se trata de la competición de clubes más grande que existe. Además, es un torneo en continuo crecimiento y evolución, como se puede comprobar en los últimos tiempos.

La prueba más evidente fue durante la pasada temporada, cuando la Premier se reivindicó definitivamente e impuso su sello. La llegada de un tiempo a esta parte de excelentes entrenadores y jugadores extranjeros ha permitido mejorar su liga, hasta el punto de dar un paso al frente futbolístico para ponerse a la vanguardia en el plano táctico y de control de los partidos. Hoy en día, los equipos europeos continentales han perdido esa ventaja que les hacía imponerse a los ingleses, les cuesta jugarles de tú a tú, dominar y seguir el ritmo durante los 90 minutos. La razón es simple: siempre fueron más dinámicos y ahora han sumado ese aspecto de control de juego. Muchos equipos ingleses han sabido matizar su cultura de juego, sofisticándolo sin perder su instinto de fútbol directo y de ida y vuelta tan difícil de combatir. Prueba de su potencial pudo verse en los cuatro finalistas de la anterior campaña en la Liga de Campeones y la Liga Europa, además de su notable crecimiento en las categorías inferiores y la selección absoluta, fruto entre otras cosas del buen trabajo en la cantera. Son el rival a batir.

¿Y qué sucede con los equipos españoles? No respondieron en el momento adecuado. Ni el Real Madrid contra el Ajax ni el Barcelona cuando tenía un pie en la final, con un resultado completamente inesperado tras un 3-0 en el Camp Nou ante el Liverpool. El campeón fue capaz de sorprender e imponer su calidad, y los representantes de LaLiga estuvieron a su altura hasta que llegó el momento de luchar por el título. Faltó algo. En unos casos suerte, en otros acierto. Incluso hubo un exceso de confianza.

Por todos esos motivos, siempre es muy difícil hablar de grandes favoritos, aunque me encantaría ver de nuevo al fútbol español mandando en Europa. Que recobre el pulso para estar otra vez en las finales y gozar de protagonismo. Siempre lo ha tenido, excepto en el último curso. En cuanto al resto de rivales de nivel, la Juventus se ha reforzado muy bien una vez más. Es el vivo ejemplo de lo que es ahora mismo la Serie A a nivel de inversión por las ventajas fiscales.

Otro club al que seguiré de cerca una vez más es el Ajax. Lleva tres temporadas creciendo de forma sensacional, desde que llegó a la final de la Liga Europa contra el Manchester United en 2017. Hace unos meses se convirtió en la sorpresa de la Liga de Campeones por la juventud que atesora y porque el fútbol que desplegó fue espectacular, con dos jugadores que, para su edad, están muy por encima de la media: Frenkie de Jong y Matthijs de Ligt. Ambos dieron un toque diferente, atrevido, a los ajacied. Sin ellos, el desparpajo y la valentía de sus futbolistas hace que cuenten con el apoyo de la inmensa mayoría de aficionados, propios y neutrales.

En líneas generales, el empuje económico ha hecho que cada vez más clubes se disputen a los jugadores más destacados. Por ese motivo pienso que la fase de grupos ha mejorado sustancialmente, aunque en la mayoría de casos se puede acertar a los dos equipos que se van a clasificar. Suele haber alguna sorpresa, y siempre es positivo que sucedan, pero los favoritos pasan a octavos de final. A pesar de ello, la emoción se mantiene intacta, porque siempre hay representantes que sorprenden positivamente, aunque las estadísticas dicen que esta competición la ganan los clubes con historial. Habrá que ver quién se convierte en el campeón y, como sucede con el himno, logra emocionar al público.

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Valverde: “Es un chaval muy centrado”


Hace 15 días sorprendió al Camp Nou. Se convirtió en el segundo jugador más joven en estrenarse con la camiseta del Barcelona. Una semana después, en el campo de Osasuna marcó su primer gol en Primera. Ayer, ante el Valencia, Ansu Fati (16 años y 318 días) se convirtió en el futbolista más novato que ha marcado y asistido en un mismo partido de LaLiga en este siglo XXI. Todo bajo la atenta mirada desde la grada de Leo Messi, uno de sus padrinos —el hermano del capitán, Rodrigo, le asesora— y de Ernesto Valverde. “Es un chaval al que veo bien y centrado. Para nadie es sencillo jugar en el Barça, para alguien tan joven como Ansu Fati todavía más… Pero no es normal que en el primer balón que toque sea gol, que en el segundo de una asistencia y que en el tercero casi marque otro gol espectacular. Eso no es normal”, subrayó el entrenador del Barcelona.

Los elogios se multiplican para el joven canterano azulgrana. “Ansu es un jugador increíble, realmente talentoso. Enseñó su calidad en el Camp Nou. Tiene una gran mentalidad y un gran futuro”, lo piropeó De Jong. “Estamos muy contentos por él. Es un buen chico, ojalá tenga más oportunidades para marcar goles. Está trabajando muy bien”, se sumó Semedo. Y puso calma Lenglet: “Tiene 16 años, tenemos que estar tranquilos con él. Aprovecha muy bien sus minutos. Escucha a la gente y trabaja mucho”. Valverde continuó en la misma línea que el central francés. “Con Ansu se va a hacer la bola grande, muy grande, muy grande. Pero se trata de que nosotros la vayamos desinflando. Nuestro trabajo es proteger al jugador. Es difícil para un futbolista maduro saltar al Camp Nou, más para uno joven…”, subrayó el Txingurri. E insistió: “Todo se irá normalizando, nos interesa que vaya conociéndose, que vea que esto es muy complicado. Tiene que conocer LaLiga y su cuerpo, hoy por ejemplo, estaba con una sobrecarga, por eso lo hemos cuidado”.

De hecho, Valverde reemplazó al canterano en el segundo tiempo. Lo reemplazó Luis Suárez. El uruguayo, que se recuperó de la lesión en el sóleo, marcó dos goles. El primero se lo dedicó a Xana, la hija de Luis Enrique, que era compañera de colegio de Delfina, su primogénita, según informó RAC1. “Luis tiene calidad y cuando está en el campo siempre rinde. Estoy contento por él, porque estaba con rabia por no poder jugar esos minutos”, explicó Lenglet. Aunque satisfecho con el rendimiento del equipo, el francés hizo énfasis en la poca solidez del Barça. Desde la temporada 2000-2001 que el Barcelona no comenzaba la temporada con un peor registro de goles encajados. Suma siete, los mismos que el Leganés, el último clasificado en LaLiga. “Encajamos dos goles de nuevo, pero en general hemos hecho un buen trabajo”, sostuvo el central. “Nos están acertando bastante para las veces que nos están llegando”, concluyó Valverde.

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Simeone: “Me preocupa todo, no solo los goles”


Diego Simeone acudió con prisas a su cita con la prensa. Ni siquiera le dio tiempo a interesarse por el estado de salud de Oblak, a quien el médico del Atlético obligó a retirarse del terreno de juego. El entrenador colchonero fue tan rápido en presentarse como en reconocer que la Real había ganado merecidamente: “En el primer tiempo la Real ya era mejor que nosotros. No tuvimos la frescura para atacar por donde queríamos. Ellos terminaron haciendo un primer tiempo mejor”. Y la situación no se remedió tras la pausa. “En el segundo, el partido empezó igual, con la Real jugando mejor”. Sólo “después de los dos goles fue cuando mejoramos. Una vez liberados, nos sentimos más identificados con lo que veníamos haciendo”.

El resultado, a cuatro días del primer compromiso de Champions ante el Juventus en el Metropolitano, es un motivo de preocupación para el técnico rojiblanco. “Me preocupa todo, no sólo los goles, sino cualquier cosa que pase defensiva u ofensivamente. Sabemos lo que tenemos, lo que somos y tendremos que sufrir. La Liga es muy difícil si no entras a un partido como debes, puede pasar lo que nos ha pasado aquí”. Recuerda Simeone que “es el primer partido que nos toca perder. Necesitamos ganar y necesitamos mejorar. Esperemos en llegar a lo mejor nuestro a tiempo”.

Para Saúl, la cuestión radica en “ser maduros cuando vemos que el partido no se desarrolla de acuerdo a nuestro plan”. Según el futbolista del Atlético, “no estuvimos cómodos, han sido justos vencedores. Ellos tuvieron mejor ritmo que nosotros, nos cogieron descolocados cuando superábamos líneas y teníamos problemas. Creo que no hemos sabido mantener la cabeza fría para encontrar huecos”.

Para el entrenador de la Real, Imanol Alguacil, lo que se vio en Anoeta, “ha sido una gozada. Siempre me voy para dentro en cuanto acaba el partido, pero esta vez no me he metido en el túnel, porque he querido gozar desde el césped”. El técnico de la Real prefirió no destacar a nadie, porque “esta vez se puede nombrar a cualquiera. Todos han respondido. No nos podemos quedar con uno o dos jugadores. Todos los que están saliendo están aportando. Todos quieren y ahí está el secreto”.

 

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España y Argentina: dos pasiones mundiales


España y Argentina no sabían que era imposible, por eso lo hicieron. Dos selecciones de travesía paralela y espíritu parecido, destinadas a priori a plegar velas tras la retirada de sus referentes históricos, se han rebelado a ese rumbo para citarse en la final de un Mundial marcado por la resistencia, dentro y fuera de la pista. Con Ricky y Marc, con Campazzo y Scola, con una competitividad umbilical inculcada por sus mayores, dos equipos alejados de la cátedra y jerarquía de los Júniors de Oro y la Generación Dorada que se han agarrado al carácter y al sacrificio para prolongar sus respectivas leyendas.

España disputa su décima final de un gran torneo desde 1999. La primera sin Pau Gasol dentro del grupo, aunque la de 2006 la vivió desde el banquillo y con muletas. En las tres ausencias anteriores del tótem en 20 años (2005, 2010 y 2013) solo cayó un bronce. Desde el oro en Japón 2006, hace 13 años, la selección española solo ha faltado dos veces al podio en los grandes torneos: en el Mundial de 2010, el del triple de Teodosic; y en el de 2014, el del batacazo ante Francia. En este tiempo: cuatro oros, tres platas y tres bronces en 12 campeonatos. Argentina, campeona en la primera edición del torneo en 1950, regresa a la final 17 años después de la plata en Indianápolis ante la última Yugoslavia.

El cruce de caminos entre las dos selecciones finalistas llegó precisamente en 2006. El triple de Nocioni se estrelló en el aro y colocó a España a un paso de la gloria. Ante Grecia, la primera conquista mundial. Ese oro es la pieza que falta en la vitrina albiceleste que, a cambio, presume de un oro olímpico (2004) que a la selección española siempre le negó Estados Unidos.

Aquellos dream teams se convirtieron en China en un USA Team de cuarto rango que, a modo de penitencia por su propia deslealtad, se vio abocado a pelearle el séptimo puesto a Polonia. Serbia, el otro coco, acabó quinta tras vencer a la República Checa. Aprovechando licencias, afilando el compromiso, resistiendo más de 40 horas de vuelos y traslados, defendiendo como fieras y ganando a pulso sus siete partidos previos, España y Argentina medirán su pasión competitiva en el Wukesong Arena de Pekín en busca de agrandar definitivamente el milagro. “Somos dos equipos muy buenos, con oficio, ganadores, que se conocen muchísimo. Cualquiera de los dos puede ganar e irse feliz, y perder e irse tranquilo”, resumió el seleccionador albiceleste, Sergio Hernández.

España y Argentina: dos pasiones mundiales

Su equipo, como España, ha respondido a los incrédulos con inconsciencia y a los pronósticos con irreverencia. Con solemnidad explicó Sergio Scariolo la moraleja con la que España afrontó el campeonato, entre el patrimonio recibido y el que a su vez dejarán. “La herencia de los Júniors de Oro no puede ser una losa o una mochila de plomo para nuestros jóvenes. Tienen que confiar y trabajar. Saber que igual tienen menos talento, pero tendrán otras armas para competir. Esa será su realidad durante los próximos años. Ojalá nazcan otro Pau, otro Juan Carlos, otro Marc, otro Ricky… Es difícil. Pero el legado que quiere dejar este equipo es que se puede competir siempre y hay que buscar la forma de hacerlo. Sentir que la pasión por el juego y por la camiseta que llevas, el deseo de emular a estos grandes ejemplos te puede llevar a escalar montañas que te parecían insuperables”, señaló el seleccionador español.

Sobre la pista, en la final del Mundial de las ventanas, 21 jugadores que juegan o han jugado en la ACB (los 12 de España y 9 argentinos), 11 de Euroliga y cuatro de NBA. “Acá nadie se conforma. Corremos, luchamos, peleamos cada pelota… Seamos más bajos, más lentos o menos fuertes… pero peleamos todo. Somos un equipo con carácter y hambre”, proclama Laprovittola para resumir un ideario calcado al español. “Queda un partido más, un último esfuerzo y rebañaremos fuerzas de donde nos queden”, lanzó Marc Gasol igualando la ambición. El oro en China estará barnizado en sudor.

Djordjevic dimite tras el quinto puesto de Serbia

La decepción de Serbia, tras caer eliminada en cuartos por Argentina y concluir en quinto puesto el Mundial al que llegó como favorita, no ha tardado en tener consecuencias. Tras vencer a la República Checa (90-81) Aleksandar Djordjevic presentó su dimisión como seleccionador de manera inesperada. “Hubiera dejado el equipo después del Mundial, incluso si hubiéramos logrado nuestros objetivos. Fue una decisión que tomé antes del verano”, argumentó Sasha, según informa la web de la FIBA. Djordjevic tomó el mando de la selección serbia en noviembre de 2013 sucediendo a Dusan Ivkovic. En cinco años ha sido subcampeón mundial (2014), subcampeón olímpico (2016) y subcampeón europeo (2017). La reválida en China era el oro y acabó en batacazo.

El otro gran fiasco del torneo, el USA Team, finalizó séptimo tras vencer a Polonia (87-74), su peor clasificación histórica. El jueves, cuando los estadounidenses se enfrentaron con Serbia, Djordjevic desveló el contenido de su breve saludo con Gregg Popovich tras el partido. “Me dijo: ‘somos un par de jodidos perdedores”.

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La Real apabulla al Atlético en el estreno de Anoeta


El Atlético de Madrid ya flojeó muchos minutos contra al Eibar, aunque en unos instantes finales intensos, Thomas resolvió en el descuento, pero frente a una Real Sociedad de estreno, hecha un pincel, se descosió por completo. El rol de líder no le ha servido al equipo de Simeone para intimidar a un equipo que ilusiona a su afición en el reencuentro.

Han querido envolver Anoeta para regalo, pero no les ha dado tiempo todavía a cubrir todo el estadio con los paneles de color azul, y así se lo entregaron a quienes acudieron al estreno que, de todas formas, preferían más el contenido que el continente. Y eso encontraron. El nuevo Reale Arena, –con récord de asistencia a un partido de fútbol en San Sebastián–, todavía a falta de los detalles, ha quedado bien, es verdad. Qué lejos queda el viejo campo de Atocha con sus aromas del mercado de frutas; que lejos quedan también las pistas de atletismo, y qué cerca está ahora el césped. Cómo suena el orfeón txuriurdin, y qué bien lucen las miles de banderas que se repartieron para el retorno.

R. Sociedad

RSO

ATM

Atlético

R. Sociedad

Moyá, Llorente, Aritz Elustondo, Monreal, Zaldua, Merino (Zurutuza, min. 82), Portu (Januzaj, min. 82), Odegaard, Igor Zubeldia, Oyarzabal y Isak (Willian José, min. 73).

Atlético

Oblak (Adán, min. 65), Savic, Trippier, Renan Augusto , Giménez, Saúl, Lemar (Marcos Llorente, min. 45), Vitolo, Koke, Diego Costa y João Félix (Correa, min. 56).

1-0 min. 57: Odegaard . 2-0 min. 60: Monreal .

Antonio Miguel Mateu Lahoz

Igor Zubeldia (min. 44),
Trippier (min. 50),
Diego Costa (min. 68) y
Marcos Llorente (min. 59).

Pero el contenido es lo que importa, no la parafernalia que le rodea, y está la Real empeñada en encontrar su identidad a través del fútbol, y el Atlético de Madrid no es, precisamente, el rival ideal para destapar el frasco de perfume. Los partidos frente al equipo de Simeone, tienen, más bien, olor a linimento, ese aroma profundo que impregnaba los vestuarios del viejo Atocha, de incómodas bancadas de madera, como de vagón de tercera.

Nada es cómodo ante el Atlético, que amenaza con el despliegue de Diego Costa, Vitolo o Joao Félix a la menor distracción, aunque en la primera parte, el portugués estuvo espeso y se quedó sin respuestas un par de veces al borde del área.

Percutía la Real contra una muralla colchonera con más desajustes defensivos de los habituales, que desesperaban a Oblak entre los palos y a Simeone, al borde del área técnica. Enfrente Odegaard, que es un futbolista con la capacidad de abducir al rival que le mira a los ojos, se permitió un par de detalles. El noruego combina bien con Oyarzabal y Portu. Las piezas encajan.

Con el marcador sin estrenarse, se marchó al vestuario más contenta la Real que el Atlético, un equipo con demasiados interrogantes. Con 45 minutos consumidos, los visitantes se sentían incómodos ante una Real más intensa. Tanto, que Simeone decidió dejar en la caseta a Lemar y plantar en el césped a Marcos Llorente para reforzar el medio campo. Poco después movió su segunda pieza: Correa por Joao Félix, perdido sobre el césped, pero que, tras un pase de Trippier, había tenido un minuto antes la mejor opción rojiblanca.

Pero la medicina de Simeone tuvo efectos secundarios en forma de mareos y visión borrosa, cuando Oyarzabal se permitió un lujo en medio campo que le aclaró el camino a Mikel Merino. Su pase a Odegaard lo recibió el noruego como un veterano. Buscó espacio en el área entre la espesura, y cuando lo encontró, disparó. Su remate golpeó en Savic y batió a Oblak.

En pleno chute de euforia, una falta en el lateral, lanzada por Odegaard, la tocó de cabeza Isak. Oblak la despejó en corto y entró el recién llegado Monreal para marcar el segundo de la Real. El guardameta recibió el impacto del balón en pleno rostro, y después de ser atendido varios minutos, tuvo que dejar el partido, que casi se acabó ahí, a pesar de un par de sustos de Vitolo y Giménez que destaparon al mejor Moyá, que parece el portero de Imanol pese a la llegada de Alex Remiro. Los mejores minutos visitantes le llegaron con el marcador en contra, pero entonces se encontraron a una Real eufórica, que no permitió más alegrías que las justas. El Atlético se lo tendrá que hacer mirar antes del partido ante la Juventus.

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El Villarreal renace ante un Leganés seco


Aparente y concreto, con fútbol y pragmatismo, por una vez hermético, el Villarreal alcanzó su primera victoria ante un Leganés seco que sigue sin sumar un solo punto en LaLiga. Al igual que en la anterior temporada, el Villarreal consiguió su primer triunfo del curso a la cuarta jornada y en el mismo escenario, ante un rival al que le faltaron argumentos y al que desanimó el conjunto de Calleja con su buena puesta en escena, su pegada y el oficio que le faltó en los tres partidos precedentes. Esta vez, las buenas sensaciones tuvieron su fruto con los tres puntos conseguidos en un estadio que ha perdido la condición de fortín. Para desgracia del Leganés que no se encuentra. El Villarreal hizo valer su gran nómina de jugadores, con la agradable presencia de Cazorla, la fortaleza y solvencia del novato Anguissa, la experiencia de Iborra y Albiol, la seguridad de Asenjo y la gran noticia para los de Calleja: la recuperación de Gerard Moreno, autor de dos goles en Butarque para sumar cinco en cuatro partidos.

Necesitados de la victoria, los técnicos del Leganés y Villarreal reformularon su sistema. Pellegrino prescindió de un central para pasar a jugar con un 4-4-2, buscando profundidad en las bandas con Óscar y Arnaiz, con Braithwaite y En Nesyri en punta. Idéntico dibujo que Calleja diseñó para el conjunto amarillo, ocupando la medular Anguissa junto a Iborra y Cazorla, con Bacca acompañando a Gerard Moreno en el ataque. Las porterías también cambiaron de propietario, por obligación los pepineros, ausente Cuéllar afectado por un absceso hepático, debutando el sevillano Juan Soriano con el equipo de sur de Madrid. A la portería castellonense volvía Sergio Asenjo, relegado a la suplencia en las tres primeras jornadas de Liga, sin ocupar la portería grogueta desde la jornada 32 de la pasada temporada. La apuesta se la llevó el Villarreal.

Leganés

LEG

VLL

Villarreal

Leganés

Juan Soriano, Jonathan Silva, Siovas, Bustinza (Eraso, min. 81), Chidozie Awaziem, Arnáiz, Roque Mesa, Óscar Rodríguez (Aitor Ruibal, min. 61), Rubén Pérez, Braithwaite y Youssef En-Nesyri (Guido Carrillo, min. 45).

Villarreal

Asenjo, Xavier Quintillá, Mario, Albiol, Pau Francisco Torres, Moi Gómez (Javi Ontiveros, min. 87), Cazorla (Rubén Peña, min. 62), Franck Zambo, Gerard Moreno, Iborra y Bacca (Karl Toko Ekambi, min. 75).

0-1 min. 25: Gerard Moreno . 0-2 min. 38: Jonathan Silva (p.p.). 0-3 min. 92: Gerard Moreno .

David Medié Jiménez

Roque Mesa (min. 83) y
Rubén Pérez (min. 80).

Asenjo recuperó las sensaciones bajo los palos al poco de iniciarse el choque, tras un tiro combado de José Arnaiz al que el portero palentino desvió con un despeje de seguridad, acción repetida en un siguiente disparo de En-Nesyri. El inició evidenció las características de ambos equipos: vertical el Lega, más retórico el Villarreal que, sin embargo, en un contragolpe pudo adelantarse en el marcador. Bacca se plantó solo ante Juan Soriano, resolviendo mal el colombiano molestado en la carrera por el nigeriano Awaziem. Contestó el Leganés en una rápida transición finalizada por Óscar obligando a intervenir a Asenjo.

El control aparente del Villarreal lo concretó en el minuto 26 con un gol de Gerard Moreno asistido por Cazorla, tras una larga jugada que anunciaba el tanto. El exdelantero del Espanyol, anotaba su cuarto gol con una gran definición. Al final redondeó su actuación con una nueva diana. En toda la temporada anterior materializó ocho. Con el marcador en contra, Pellegrino animaba a los suyos desde la banda, aturdidos los pepineros tras el acierto de Gerard Moreno, aliviados después de una gran parada de Juan Soriano tras un cabezazo de Bacca.

Mandaba en el juego el centro del campo amarillo, con Iborra, Cazorla y un omnipresente Anguissa. Y en una nueva larga combinación iniciada por Cazorla, continuada por Moi Gómez y Quintillà, Jonathan Silva empujaba a gol el centro raso del lateral izquierdo desde la línea de fondo, con Bacca y Cazorla en disposición de marcar.

El Villarreal, esta vez, consiguió que nada sucediese en el segundo acto. El ataque del Leganés resultó vacío de contenido. El paso de los minutos acentuó la sensación de control del conjunto de Calleja que se llevó la victoria de Butarque ante los de Pellegrino que siguen secos.

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Zidane: “Es lo que hay. Cuando miras al banquillo…”


Tardó poco en empezar a llover sobre el césped del Santiago Bernabéu, y las primeras gotas, frías, que se deslizaban desde la moqueta grisácea que cubría el cielo de Madrid, caían sobre el cuerpo de Zinedine Zidane sin que parecieran calar en él. Aguantó un rato el técnico francés sin cubrirse, hasta que se puso un chubasquero corporativo negro que combinaba a la perfección con su traje. En ese tiempo el Levante meneaba la pelota por delante de los jugadores del Madrid con la misma cadencia que las gotas que adornaban la escena. Fueron quince minutos de calma en medio de la tormenta, porque ningún jugador granota, ni su técnico, pensó en que tras ese tiempo de relajación se produciría una descarga de buen juego y goles por parte del Madrid. Fueron tres en 45 minutos, quizás el mejor acto blanco de la temporada por elaboración y gusto.

“La primera parte hemos jugado fenomenal”, analizó Zidane. “Hemos tenido buen juego, goles, entrega… Al final lo que tenemos que pensar es en jugar así los 90 minutos”. Porque en más de hora y media es posible jugar más de un partido.

Recuperado el aliento y a pesar del descuelgue de su propuesta, el Levante se mantuvo firme a su estilo. Apretó de nuevo y logró un gol que tuvo efecto de sopapo. “La segunda parte tuvimos ocasiones para hacer el cuarto o más, pero aunque no quiero buscar excusas puede ser que físicamente…”, y ahí detuvo el tren de su respuesta Zidane. “Si hubiéramos seguido con la misma línea de la primera mitad era un partido, con todos los respetos, para ganar cinco o seis a cero. La primera parte hemos jugado muy bien, igual la mejor que hemos jugado este año. Ellos han cambiado el sistema y han tenido cuatro o cinco llegadas arriba y eso nos ha complicado un poco”, completó el discurso Courtois, salvador con una parada ante Vezo en el último minuto del partido.

Los dos goles del Levante llegaron en los dos únicos remates a portería que realizaron durante el partido, previos al cabezazo de Vezo. “Tenía la sensación de que sí podía llegar el empate. Veía a los jugadores seguros de sí mismos, y eso es lo que le hace a un entrenador ser optimista”, valoró su técnico, Paco López.

El primer tanto granota lo convirtió Mayoral, cedido por el Madrid, y liberado de la famosa cláusula del miedo que el club blanco no aplica este año sobre sus futbolistas. “El Real Madrid es mi vida. He estado aquí once temporadas. No había forma de celebrar ese gol”, explicó el delantero. Su disparo, raso y pegado al palo, inauguró la reacción del Levante, que se vio reforzada en el momento en el que el banquillo del Madrid revolvió el once inicial. La salida de Casemiro fue justificada por Zidane a partir del cansancio del brasileño, mientras que la de Ramos dejó en el aire una molestia algo más preocupante: “tenía problemas en el sóleo”, dijo el francés.

Con la de Valverde ya son diez los jugadores tocados esta temporada en el Madrid, de ahí que el técnico haya desarrollado un miedo justificado en la pérdida de efectivos. “No quiero que se me lesione nadie más, por eso no he sacado a Hazard antes. Solo lleva cuatro entrenamientos con nosotros”, indicó.

Su equipo terminó el partido con Lucas, James y Kroos en el centro del campo. “Es lo que hay. Cuando miras al banquillo… No había más posibilidades para mí de hacer otra cosa”, lamentó. Antes del comienzo del partido, seis de los siete suplentes eran fichajes realizados por el club esta temporada: Areola, Mendy, Jovic, Rodrygo, Militao y Hazard, solo Nacho pertenecía a la plantilla de la temporada pasada. “Tengo que cabrearme un poco con Hazard porque dos veces intentó un tacón y perdimos la pelota. Igual pensaba que tenía al defensa en su espalda”, le abroncó, con una sonrisa eso sí, Courtois. “Vinicius también ha jugado un gran partido a ver si para el también llega el gol”, añadió el portero. El brasileño, titular en el costado izquierdo, aunque llegó a intercambiarse de banda con Hazard en distintos momentos, vio como el VAR le anulaba un gol por fuera de juego. “Tiene 18 años, poco a poco”, le acunó Zizou.

Ni siquiera el mejor acto de la temporada permitió al Madrid convertir una lluviosa mañana de fútbol en un episodio agradable. No se le da bien madrugar a los blancos, aunque por fin logran llevarse la victoria en este horario. En los anteriores cinco encuentros que disputó en su estadio entre las 12 y las 13 horas logró un empate (ante el Levante), y acumuló cuatro derrotas (Barcelona, Levante, Girona y Betis).

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Antón tumba a Wei, el mejor sub 20 del mundo


Yi Wei, un talento descomunal de 20 años en horas bajas, ataca de maravilla, y más aún con las piezas blancas. Pero David Antón, de 24, no le dejó, y logró una impecable victoria con negras en la 1ª manga de la 2ª eliminatoria de la Copa del Mundo en Janti Mansiisk (Rusia). El español necesita no perder este sábado para ser una de las sorpresas en dieciseisavos de final. En la misma situación está el prodigioso indio Nihal Sarin, de 15 años, tras doblegar al azerbaiyano Eltaj Safarli.

“He conseguido secar sus ideas creativas en la apertura, y luego he maniobrado bien, salvo alguna imprecisión, para explotar mi ventaja”, resumió Antón, quien sigue subiendo en el escalafón, y ya es el 58º del mundo, a 16 puntos del mejor español, Paco Vallejo. “Mañana él tendrá que arriesgar con negras, pero no creo que haga locuras. En todo caso, plantearé la partida con normalidad, y que sea él quien la defina”, añadió.

“Nihal Sarin está jugando hoy como Anatoli Kárpov en sus mejores tiempos”, comparó en la sala de prensa el australiano Ian Rogers, veterano gran maestro y periodista, mientras el portento indio sometía a Safarli a la pasividad para ejecutar finalmente al rey de manera espectacular. Es el participante más joven en la 2ª eliminatoria -el uzbeko Abdusattórov, de 14 años, cayó en el desempate de la 1ª tras apretar mucho al ruso Matlakov- y, a juzgar por la tremenda solidez de su juego, el azerbaiyano lo tiene muy difícil para remontar.


El indio Nihal Sarin, de 15 años, durante la partida que ha ganado hoy al azerbaiyano Eltaj Safarliampliar foto
El indio Nihal Sarin, de 15 años, durante la partida que ha ganado hoy al azerbaiyano Eltaj Safarli

En cuanto a las estrellas, el estadounidense Hikaru Nakamura reconfirmó su periodo de baja forma con una derrota ante el alemán Liviu Nisipeanu. De los 15 primeros cabezas de serie, solo ganaron el armenio Aronián (al iraní Maghsoodloo) y el ruso Artémiev (al georgiano Cheparínov). El otro superviviente de habla hispana, el cubano-estadounidense Leinier Domínguez, hizo tablas con negras con el azerbaiyano Nijat Abásov en una partida soporífera.

El duelo estelar de la jornada no defraudó. El ruso Danil Dúbov, de 23 años, campeón del mundo de rápidas, y el asombroso iraní Alireza Firouzja, de 16, mantuvieron un combate apoteósico en el que ambos llegaron a disponer de grandes ventajas hasta que firmaron el empate tras el control de tiempo. El ganador de este encuentro se cruzará en la próxima ronda con el primer cabeza de serie, Liren Ding, siempre que el chino rompa mañana o el domingo la resistencia del veterano armenio Serguéi Movsesián. Aunque Ding está en gran forma, no lo tendría fácil frente a ninguno de los dos jóvenes astros.

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Real Madrid – Levante en directo, la Liga Santander en vivo


Narrador deportivo

12’02” – ¡KROOS FUERAAAAA! Disparo lejano del medio alemán que quiso finalizar una larga posesión de su equipo con un disparo desde fuera del área.

Narrador deportivo

07’53” – ¡Aitor le gana el mano a mano a Benzema! Gran pase de Lucas al que está punto de llegar el francés.

Narrador deportivo

07’13” – Cabalgada de Morales en velocidad que tiene que echar fuera Varane.

Narrador deportivo

05’58” – ¡Remate del Levante fueraaaaa! Saque de una falta lateral que acaba desviado y sale muy cerca del poste izquierdo defendido por Courtois.

Narrador deportivo

04’23” – Cesión comprometida de Varane que despeja Courtois a la banda.

Narrador deportivo

01’46” – ¡ZURDAZO DE BENZEMA! Buen robo de Casemiro, pase de Lucas para el francés que lo intenta con un remate raso desde fuera del área. Atrapa Aitor muy seguro.

Narrador deportivo

¡COMIENZA EL PARTIDO! Mueve el esférico el Levante.

Narrador deportivo

¡Salen los jugadores al césped! Comienza a llover y parece que hay poco ambiente en el Bernabéu.

Narrador deportivo

El Levante es uno de los únicos cuatro equipos a los que el Real Madrid no ha conseguido ganar en el Santiago Bernabéu en LaLiga en ninguna de las dos últimas campañas (1E 1D), junto a Barcelona, Atlético de Madrid y Real Betis.

Narrador deportivo

El Real Madrid solo ha ganado uno de sus últimos cuatro partidos ante el Levante en LaLiga (2E 1D), el último disputado en el Ciutat de Valencia, tras haberse impuesto en los nueve anteriores frente a los levantinos en la competición.

Narrador deportivo

Paco López apuesta por Mayoral en punta, que vuelve a jugar ante sus ex tras retirar la famosa “cláusula del miedo”. En el banquillo granota estarán Oier, Sergio León, Roger, Bardhi, Cabaco, Melero y Coke.

Narrador deportivo

Este es el once del Levante (5-4-1): Aitor Fernández; Duarte, Vezo, Postigo; Miramón, Campaña, Vukcevic, Rochina, Clerc; Mayoral y Morales.

Narrador deportivo

En el banquillo estará el flamante fichaje blanco esperando para debutar. A Hazard le acompañan Militao, Nacho, Hazard, Jovic, Mendy y Rodrygo y el último refuerzo, el portero Areola. Zidane no puede contar con Modric, Valverde, Isco y Asensio lesionados y Bale sancionado.

Narrador deportivo

¡HAZARD ESPERARÁ EN EL BANQUILLO! Zidane apuesta por (4-3-3): Courtois; Carvajal, Varane, Ramos, Marcelo; Casemiro, James, Kroos; Benzema, Vinícius y Lucas Vázquez.

Narrador deportivo

¡Vamos a repasar las alineaciones de ambos conjuntos!

Narrador deportivo

Vuelve LaLiga tras el parón de selecciones y vuelve el Real Madrid al Santiago Bernabéu. Los merengues quieren volver a la senda de la victoria después de dos empates consecutivos. En frente estará un Levante que ya ganó en el feudo blanco el año pasado y llega a este partido cuarto (un punto por encima del Real Madrid).

Narrador deportivo

¡Buen mediodía! Bienvenidos a la narración del partido de la 4ª jornada de Liga que va a enfrentar al Real Madrid y al Levante.

EL PAÍS

Para Zidane, la alineación de este partido, y la de los compromisos venideros (PSG, Sevilla…) ha sido un complicado puzle por la plaga de lesiones, que ha asolado el centro del campo en los últimos días. Están recién caídos Modric y Valverde. Lo explica Gorka R. Pérez: http://cort.as/-QWu4

EL PAÍS

Ya hay once confirmado del Real Madrid, que empieza con Hazard en el banquillo, después de recuperarse de una lesión muscular que le había impedido debutar hasta ahora en partido oficial. Estos son los titulares: Courtois; Carvajal, Varane, Ramos, Marcelo; James, Casemiro, Kroos; Lucas Vázquez, Benzema y Vinicius Jr.

https://twitter.com/realmadrid/status/1172809214852587520

EL PAÍS

Buenos días. Bienvenidos a la narración en directo del Real Madrid-Levante, que se disputa en el Bernabéu a partir de las 13.00. Vuelve LaLiga con la cuarta jornada después del parón de selecciones.


Mallorca y Athletic empatan en un final de locura


Un periódico mallorquín tituló en la previa que Aritz Aduriz, que se presentaba por última vez en Son Moix y fue recibido con una pancarta en la que la afición le daba las gracias, era el rival “más querido”. En el banquillo mallorquín también había un futbolista, Abdón Prats, que se convirtió hace unos meses en icono bermellón. Marcó el gol que le daba el ascenso a su equipo. Ese día se lesionó. Reapareció frente al Athletic saludado con una ovación, cuando el partido parecía languidecer a falta de un cuarto de hora. Pero, al contrario, el choque estalló con Aduriz y Abdón en el césped en los minutos finales, y con la entrada de Kubo, a quien veneran en la isla como el nuevo profeta del fútbol mallorquín.

Mallorca

MLL

ATH

Athletic

Mallorca

Manolo Reina, Martin Valjent, Joan Sastre, Rahman, Raíllo, Iddrisu Baba, Lago Junior, Salva Sevilla, Dani (Takefusa Kubo, min. 62), Aleix Febas (Álex Alegría, min. 83) y Ante Budimir (Abdón Prats, min. 74).

Athletic

Unai Simón, Íñigo Martínez, Yuri, Capa, Yeray, Muniain, Dani García, Íñigo Córdoba (Aduriz, min. 57), Unai López (Beñat, min. 51), Raúl García y Williams (Gaizka Larrazabal, min. 84).

Pablo González Fuertes

Rahman (min. 64),
Salva Sevilla (min. 96),
Dani (min. 0),
Íñigo Martínez (min. 42),
Dani García (min. 29),
Unai López (min. 45) y
Abdón Prats (min. 75).

El japonés da motivos. Llevaba sólo un ratito cuando le hizo la bicicleta a Yuri, el defensa del Athletic se tragó el engaño como un alevín y zancadilleó a la joven promesa madridista. La pelota la cogió Abdón, que soñó con un regreso apoteósico. Clavado frente a Unai Simón, cogió carrera y lanzó fuera.

El partido iba hacia el empate a cero, cuando en el descuento, una pared entre Muniain y Yuri acabó en la mano de Baba. González Fuertes tardó un rato en parar el partido, ir a ver la acción y señalar penalti. El encargado de lanzar era Aduriz, que después de recibir una camiseta del Mallorca, una placa de las peñas y ser aclamado al salir al campo, tenía el deber de apuntillar a su antiguo equipo. Pero también falló. Lanzó a su lado de seguridad y Reina adivinó la trayectoria. Los minutos finales, que se habían convertido en una vorágine, no consiguieron, sin embargo, mover el marcador, porque además de los penaltis hubo tiros al palo por ambos bandos, y ocasiones varias, que no tuvieron reflejo en el resultado.

Alguien debería regular el riego automático de los campos. Que no sea tan automático, vamos. En Son Moix, por donde pasó la gota fría, funcionaban los aspersores en el descanso. Manguerazo lo llamaban cuando Javier Clemente ponía San Mamés a punto de caramelo. Pero ya nadie juega así, ni el Mallorca ni el Athletic, por eso se sintieron incómodos los futbolistas en los primeros minutos, cuando los efectos de la tormenta que había retrasado dos horas la llegada por vía aérea de los bilbaínos, comenzaron a disiparse.

Así que cuando el balón empezó a rodar mejor, apareció ligeramente el fútbol, aunque el Mallorca confundía la velocidad con el frenesí y el Athletic, la calma con la lentitud, y en esas se movía el partido, aunque daba la sensación de que eran los visitantes quienes andaban más cómodos, no en vano los resultados le han acompañado más durante el comienzo de la campaña. Se acercaron más los bilbaínos a la portería de Reina que los mallorquines a la de Simón, pero con parecida eficacia, es decir, ninguna.

Empezó la segunda parte, tras el riego, y todo fue parecido, aunque la salida de Aduriz y Abdón, más que un requiebro sentimental, se convirtió en un acicate para el resto de los futbolistas y la grada. Todo cambió, a mejor. Los dos pudieron ganar, pero ninguno supo, y la emoción se alargó hasta el último segundo, cuando Alex Alegría marcó de cabeza, pero en fuera de juego.

 

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Fabio Quartararo: “Enfadarse no sirve; el psicológo me ha enseñado ejercicios de autocontrol”


A Fabio Quartararo (Niza, 1999) le apodan El Diablo, pero su sonrisa perenne siembra dudas sobre la pertinencia del mote. No tuerce el gesto ni cuando le pide a su jefe de prensa que abrevie, que tiene ganas de salir a correr un rato. En su año de debut en MotoGP, el joven francés de perfecto acento español, se formó en el Campeonato de España de Velocidad (CEV), ha sacudido los esquemas de la categoría y, a bordo de una Yamaha no oficial, acumula tres podios y tres poles.

Pregunta. ¿Qué se siente al ser la revelación del Mundial de MotoGP?

Respuesta. Me sorprende mucho porque no me esperaba estos resultados, y tampoco contaba con sentirme tan bien encima de la moto.

P. Su paso por Moto3 fue discreto y en Moto2 logró una victoria en 36 carreras. ¿Cuál ha sido el secreto para tomarle la medida tan rápido a MotoGP?

R. En Moto3 y Moto2 pasé años muy complicados, pero me sirvieron para coger experiencia. Esta temporada el equipo me está apoyando mucho y mi entorno es perfecto. Todos me ayudan a progresar y a no quemar etapas.

P. ¿No ha variado nada de su preparación?

R. El año pasado fui a ver un psicólogo. No lo visito mucho, pero me es útil cuando mi cabeza tiene pensamientos negativos. Me ha enseñado ejercicios de autocontrol y me han servido mucho porque antes, cuando algo no salía bien, me enfadaba muchísimo. Recurrir al psicólogo me ha servido para estar más centrado en el trabajo, ser más metódico.

P. ¿Controla mejor sus reacciones o le sirve para borrar los miedos?

R. Me es útil para estar más tranquilo y concentrado cuando llego a un circuito. Sé que llego bien a las carreras porque he hecho mis deberes y, si la moto tiene problemas en las primeras sesiones, debo mantenerme tranquilo para no cometer errores. Por ejemplo, el año pasado cambiamos tres veces de suspensiones. Me enfadaba mucho, pero por mucho que te enfades la moto no irá mejor. Busqué ayuda para saber gestionarlo. Mi madre dijo que era una buena decisión, y me confesó que ya me lo quería proponer, pero no se atrevía a planteármelo para que no me lo tomara mal.

P. Suele aparecer muy sonriente, afable y simpático pero, por lo que dice, tiene un carácter fuerte.

R. Soy piloto y me gusta ganar. En MotoGP tengo claro que estoy aprendiendo aún, pero si quedaba el veinte en Moto2 me enfadaba mucho.

P. En Moto2 corrió en el equipo de Sito Pons y ha comentado alguna vez que le metían mucha presión.

R. Me exigían resultados. Todos los equipos quieren resultados, normal, pero hay quien sabe plantearlo de una manera correcta. Este año el mensaje que me transmite el equipo es “haz lo que puedas”. Y los resultados están aquí.

P. ¿El año que viene la exigencia será mayor, le inquieta?

R. No lo pienso, pero es algo con lo que tendremos que tener cuidado. Sobrellevar la presión es complicado, por lo que trato de disfrutar del momento.

P. ¿Le molesta que le comparen con Márquez?

R. No me molesta pero no lo quiero. Yo no me comparo con Márquez ni con nadie. Solo me comparo conmigo mismo y trato de aprender de mis errores.

P. Rossi parece estar el tramo final de su carrera y sería lógico que Yamaha mirara hacia usted.

R. Ese es un tema de Yamaha. No quiero pensar en 2020 y aún menos en lo que venga luego. Para mí, estar en MotoGP es un sueño y me centro en ir carrera a carrera.

P. Usted pilota una moto de menores prestaciones que las oficiales de Rossi o Viñales, pero ha logrado ser más rápido que ellos en varios circuitos. ¿Qué explicación le encuentra?

R. Cada piloto tiene circuitos que le gustan más que otros, pero lograr un buen resultado también va en función de lo que haces el sábado.

P. Yamaha probó novedades de la moto 2020 en los tests de Brno y Misano. ¿Usted sacrificaría la docilidad en el paso por curva para ganar más potencia?

R. Es necesario encontrar un equilibrio. No se puede renunciar al punto fuerte de nuestra moto para ganar más potencia. La Yamaha no corre tanto como las Ducati pero tiene otros puntos donde es muy superior. Tenerlo todo sería genial, pero es imposible.

P. Danilo Petrucci ha asegurado que la diferencia entre ser piloto satélite u oficial está, más que en la moto, en tener todo un equipo alrededor para atender las necesidades. ¿Haría usted en el equipo oficial una Yamaha ganadora?

R. Es difícil decirlo. En Yamaha está una leyenda como Valentino Rossi y un gran piloto como Maverick Viñales. Ellos saben desarrollar una moto.

P. Se especuló con la posibilidad de que Alex Márquez se integrara en el equipo Petronas de Moto2 para, luego, dar el salto a la escudería de MotoGP. ¿Qué le parecería tenerle de compañero?

R. Alex ha dado un salto enorme y seguro que si sube a MotoGp lo hará bien. Me llevo bien con él. De hecho, me llevo bien con casi todos los pilotos, cualquier compañero de equipo me vale.

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El penúltimo jeroglífico de Zidane


No hay día sin susto, ni amanecer sin desasosiego. Vive Zinedine Zidane desde su posición de entrenador del Real Madrid en un estado permanente de alerta, aunque su exquisita educación y su porte elegante le permitan disimular toda esa ira contenida que generan las desdichas. Si la lesión de Luka Modric parecía el último contratiempo, Valverde, el único recambio natural con el que cuenta en el centro del campo, tampoco estará disponible para el partido ante el Levante (13.00, Movistar LaLiga). El uruguayo sufre una lesión en el músculo recto anterior de la pierna izquierda. Es el décimo futbolista que se lastima en las ocho semanas y media que tercian desde el regreso de las vacaciones de verano.

“Es la plantilla que tengo”, se justificó a su manera Zidane en la rueda de prensa posterior al último entrenamiento en Valdebebas. “Le pasa a todos los clubes, sobre todo en el inicio de temporada. Tenemos muchos jugadores que no paran nunca porque son internacionales. Espero que después de Luka no tengamos a más jugadores lesionados pero puede tocar”, añadió. Horas después se dio a conocer el contratiempo de Valverde.

El remiendo en el centro del campo se antoja una tarea aún más titánica para el preparador francés. No solo es la parcela del equipo con menos mimbres, sino que pasa por ser la única que no ha sido reforzada en el mercado de fichajes, y en la que más salidas se han registrado. Kovacic, Llorente y Ceballos dejaron tres huecos libres, y la única petición directa del francés, Paul Pogba, sigue cambiándose de ropa en Old Trafford. La baja de Isco, también lesionado, y la sanción tras ser expulsado en Vila-real de Bale, completan el parte de ausencias. “El rival ha tenido 15 días para prepararse pero es lo que hay. Hemos ido incorporando jugadores esta semana y hay tres que solo tendrán un entrenamiento, pero estamos listos y preparados para el partido”, se descargó Zidane.

Si bien el ceño fruncido sigue generando en el francés las arrugas propias de quien da vueltas y vueltas a la cabeza, el tibio comienzo de temporada (una victoria y dos empates), y la falta de diseño de un equipo que transita entre distintos sistemas tácticos (4-3-3 y 4-4-2), solidifican el temor que se maneja alrededor de un conjunto que ya patinó durante la temporada pasada.

 

Vinicius, sin ventaja

 

De hecho, ni siquiera quienes aportaron algo de frescor en medio del erial como Vinicius, parecen contar con ninguna ventaja sobre el resto. “¿No es el mismo futbolista del año pasado? ¿Por qué? Tengo la máxima confianza en él, tiene 19 años y es el futuro del Madrid. Está en un proceso de hacer las cosas bien, cuento con él pero a veces no va a jugar porque va a jugar otro. Yo confío plenamente en él, dejad de decir que no cuento con él”, se revolvió el técnico, a quien el tema del brasileño le escama desde hace semanas, cuando le preguntaron que por qué Vinicius este curso ya no parecía el mismo futbolista que hace unos meses desequilibraba cada vez que se lo proponía.

El compromiso del Levante se asoma como el primer reto angustioso de la semana, y que antecede al encuentro ante el PSG en París la próxima semana. Desde allí llegó cedido el portero Alphonse Areola, presentado este viernes en el Santiago Bernabéu en una comparecencia pública en la que no asumió su presumible condición de suplente. La titularidad de Courtois no es negociable para Zidane, y el hecho de que su competidor haya firmado por un solo año sin opción de compra refuerza la jerarquía del belga.

Con las puertas de entrada cerradas y el diseño de la plantilla notablemente descompensado en su cintura, el jeroglífico al que se asoma Zidane pone a prueba su formación táctica. Una tarea extra en medio de la inmensidad de ajustes que le restan por completar a un equipo en el que hace tiempo que nadie amanece del todo descansado.

 

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La Real busca su identidad en su presentación en el nuevo Anoeta


En San Sebastián hay más ganas de fútbol que nunca. Las obras de Anoeta —ahora Reale Seguros Stadium—, que obligaron a que la Real Sociedad jugara sus tres primeros partidos fuera de casa, y la semana de parón de selecciones ha hecho que los seguidores blanquiazules hayan cumplido una condena de cuatro meses y un día –desde el 12 de mayo–, sin poder ver de cerca de su equipo. Y tienen ganas, porque los fichajes de pretemporada, a los que han podido observar a través de la televisión, tienen muy buena pinta. Todos los nombres suenan bien, pero ahora se trata de plasmar esa calidad, que se supone, en el campo, que sin ser nuevo, lo es.

El equipo donostiarra busca tener una identidad propia. Es el camino que comenzó la temporada pasada, pero que no se plasmó en un estilo definido de juego. Con Asier Garitano aseguraron desde el club, cuando fue destituido, que, “el juego va mucho más allá de los modelos, desde hace un tiempo, tenemos la intención de mejorar. La decisión de elegir a Imanol está relacionada con la mejora del juego y la visión de juego”. Con Imanol se solucionaron algunas cosas, sobre todo al principio, pero el equipo terminó difuminándose en el tramo final del campeonato. Como si no acabara de creer en sí mismo. Las gradas del estadio, que se llenarán el sábado para recibir al atlético de Madrid (18:30 horas, Movistar LaLiga), comenzaron a despoblarse en las últimas jornadas.

La Real ha empezado regular en el exilio voluntario de las tres primeras fechas: un empate sobre la bocina en Valencia después de que el equipo local desperdiciara un penalti en el minuto 92 y los donostiarras anotaran otro en el 97; una victoria trabajada y merecida en Mallorca, donde brilló la interesante combinación entre el noruego Odegaard, el sueco Isak y el murciano Portu en la acción del gol donostiarra, y una decepcionante derrota en el derbi de San Mamés ante el Athletic, tal vez por cierto exceso de confianza en un partido que la Real afrontó sin la intensidad debida.

Imanol Alguacil ha tenido tiempo, desde entonces, para preparar el partido frente al Atlético. Desde el club repiten, con Roberto Olabe, el director técnico, a la cabeza, que el estilo de juego del equipo es innegociable, pero temen que como sucedió frente al Athletic, la presión del Atlético les desmantele los planes. Entonces ocurrió que no dio la sensación de que hubiera ninguna alternativa prevista al juego que proponían los bilbaínos. La duda persiste, aunque en teoría la Real posee un plantel con jugadores que saben manejar la pelota. Sin embargo, en San Mamés perdieron a su mejor activo en la recuperación y el dominio del centro del campo, Asier Illarramendi, que se rompió en San Mamés y al que no se le espera hasta el año que viene.

Imanol podrá contar el sábado con Nacho Monreal, que después de ocho temporadas en Inglaterra, regresa a casa. Ya había jugado en las tres primeras jornadas de la Premier, a las órdenes de Unai Emery en el Arsenal, cuando se sustanció la oferta de la Real. “Me encuentro bien físicamente, tengo ganas de conseguir cosas. Vengo a ayudar pero el objetivo es seguir jugando partidos, seguir siendo ambicioso y seguir ganando”, aseguró el día de su presentación.

“Pelear por lo máximo”

Posiblemente, se estrenará ante el Atlético, jugando en el lateral, donde hasta ahora se movía Aihen. “Quiero aportar desde ya. Quiero sumar desde ya”, dice Monreal, que ya sabe lo que se espera de él. “Sabía la calidad que hay, es un equipo bueno, con mucha calidad. Lo que más me gusta es que quiere la pelota, no se la quita. Me identifico con eso. Tenemos un equipo muy bueno para pelear por lo máximo posible”.

También jugará, en el centro de la defensa, Diego Llorente, que regresa con ganas después de ser expulsado frente a Rumanía jugando con España. El futbolista madrileño asegura que el equipo aprendió la lección de San Mamés: “Hemos trabajado bien y mejorado en las cosas que tenemos que hacerlo. El margen de mejora es importante y en este inicio de semana la gente está enchufada e ilusionada con el estreno de Anoeta, y con la ilusión de revertir la situación que nos dejó el último partido antes del parón. Creo que el sábado pueden ocurrir muchas cosas, pero por ambición y ganas no nos van a superar”.

Simeone: “A esta plantilla ni le falta ni le sobra nada”

El Atlético ensayó este viernes la visita a San Sebastián con Trippier, Giménez, Hermoso y Lodi en defensa; João Félix, Koke, Saúl y Lemar en el medio del 4-4-2; y arriba con Diego Costa y Vitolo. La baja de Morata, que sigue recuperándose de su lesión, y la rotación de Thomas, a quien Simeone dejó en Madrid por decisión técnica, no parece preocupar al técnico argentino. Simeone dijo que está satisfecho con su plantilla. “Ni falta ni sobra nada”, aseguró. “En el ataque tenemos buenos recambios con Correa, Morata y Costa, además de la posibilidad de que João Félix juegue en esa posición”. Simeone comentó que la venta frustrada de Correa al Milan no afectó al futbolista: “Trabaja con la mejor predisposición”.

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Valverde: “Hay jugadores que tienen que dar un paso adelante”


La lesión de Lionel Messi en el sóleo de la pierna derecha trastocó al Barcelona, sobre todo después de Luis Suárez sufriera el mismo problema que el argentino. La buena noticia para el Ernesto Valverde es que el delantero uruguayo se ha recuperado y, en principio, podría participar del duelo ante el Valencia, este sábado en el Camp Nou (21.00 horas). “Creemos que Luis ya puede estar”, advirtió el preparador azulgrana. “La baja de Messi la vamos a notar siempre, pero hay jugadores que tienen que dar un paso adelante. Griezmann lo hizo ante el Betis y queremos que tenga más continuidad”, aseguró el Txingurri.

No quiere arriesgar el Barcelona con Messi, sobre todo después de que el argentino se resintiera de la lesión. “Estuve quince días y cuando me pensé que estaba bien, en uno de los entrenamientos antes del Betis me resentí un poquito y se me abrió un poquito más”, explicó el 10, en una entrevista al Diario Sport. “No soy médico, parece que se le abrió a Messi un poco la cicatriz y hemos ido con un poco de calma”, explicó Valverde. El técnico del Barcelona no sabe todavía si podrá contar con el argentino en el estreno de la Champions, el próximo martes ante el Borussia Dortmund en Alemania. “Lo veo difícil para el martes, aunque ya está en plazos para volver”, dijo.

Después de cosechar una derrota (Athletic), una victoria (Betis) y un empate (Osasuna), el Barcelona recibe a un Valencia tocado, después de que Peter Lim, propietario del club, despidiera a Marcelino García Toral. El preparador asturiano había creado un equipo invencible para el Barça la temporada pasada. “Será un partido parecido, aunque ha cambiado de entrenador solo hace dos días. Viene de una época de buenos resultados con Marcelino, no han tenido tiempo de cambiar muchas cosas. Nos puso en problemas el año pasado en los tres partidos, especialmente en la final de Copa. Un 4-4-2 clásico, líneas muy juntas y a la contra”, concluyó Valverde.

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Héroes


¿Te rindes? No. Todos aspiramos a ganar con grandeza. Rafa Nadal lo consigue hasta cuando pierde. Sea cual sea el resultado nunca le cabe un reproche, porque al que lo da todo no se le puede pedir nada. Un partido de Rafa es como un parque temático de emociones: incertidumbre, miedo, esperanza, alegría, tristeza, otra vez miedo… Por todos esos estados pasamos con una seguridad de fondo indiscutible: la que te da el saber que, pase lo que pase, nuestro orgullo de hincha habrá estado bien defendido. Hay jugadores con más técnica, los hay con físicos más confiables, seguramente también con más imaginación, pero nadie con esa cabeza indestructible que siempre encuentra un estímulo para detener la caída, para olvidarse del agotamiento, para imprimirle la fe de los héroes a un golpe imposible. Ver un partido suyo es una lección de vida que siempre deja volando la misma reflexión: qué grande es el deporte.

¿De qué trabajas? De leyenda. Maradona es tan exageradamente argentino como Gardel, Evita o el Che y, como ellos, hace tiempo que es leyenda. Sus compañeros de cartel tienen la ventaja de estar muertos, él sigue vivito y coleando. Basta verlo caminar para saber que su vida no está siendo fácil, pero pisa una cancha y se hace la felicidad. La suya y la de las multitudes que convoca. Ha vuelto a revolucionar el fútbol argentino aceptando, con su valentía habitual, la dirección técnica de Gimnasia y Esgrima, club que necesita de un milagro para salvar la categoría. Eligieron bien. Yo le vi desde cerca hacer milagros en el 86 en aquel “equipo de un solo hombre”, como lo bautizaron los ingleses. No sé si salvará a Gimnasia, pero en cada cancha que visite las dos hinchadas se unirán para cantar: “El que no salte es un inglés”. Más milagro que unir a las hinchadas argentinas, imposible.

¿Quiere usted algo más? Sí, todo. Los personajes que alcanzan logros extraordinarios son humanos, pero ellos no lo saben. No trabajan sobre esa hipótesis. Sergio Ramos igualó a Iker Casillas el récord de presencias con la selección española con 167 partidos. Sergio tiene el cuerpo de Tarzán porque se lo ha trabajado y la mente de un rey porque se lo ha propuesto. La última vez que el Madrid festejó la Champions, se presentó en el Bernabéu con una corona. En el fútbol he conocido un buen número de egos confundidos, que atentan contra la carrera del jugador. Otros, como los de Sergio, son productivos porque lo ponen al servicio de la superación personal. Todavía quedan seis jugadores en el mundo que han jugado más partidos internacionales que Ramos. Son la excusa perfecta para el sentido del reto que estos héroes necesitan para vivir. Irá a por ellos con una sonrisa en los labios y seis balas en el cargador.

¿Tienes algún ídolo? Sí, yo. Será que los dioses sienten envidia, porque mientras que Nadal, Maradona y Ramos se fueron subiendo al luminoso escenario de la actualidad a lo largo de la semana, Cristiano pidió que nos acordáramos de él. Lo hizo a su clamorosa manera: marcándole cuatro goles a Lituania con su selección. De visitante y marchándose entre aplausos a los 79 minutos, para más señas. Como es alérgico a la normalidad lo hizo para romper otro récord: ya es el máximo goleador de las rondas clasificatorias de la Eurocopa. Si hay alguien que trabaja de héroe las 24 horas del día, ese es Cristiano, un fanático de sí mismo que parece dispuesto a ganarle, incluso, al paso del tiempo. ¡El tiempo! Gran tema, porque los cuatros personajes del artículo no están lejos de la puerta de salida en sus respectivas actividades. ¿Qué será de ellos cuando se vayan? Peor aún: ¿qué será de nosotros?

 

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La eterna revancha de Luis Suárez


Luis Suárez anda en busca de revancha. Y no es la primera vez en su carrera. La historia del delantero uruguayo está marcada por su autoexigencia para sortear adversidades. Lo hizo en Nacional de Montevideo, cuando la hinchada se mofaba de su falta de puntería; en el Liverpool, señalado por la prensa británica; también en el Barcelona, que arriesgó con su fichaje después de que la FIFA lo sancionara por el mordisco al italiano Chiellini en el Mundial de Brasil. Esta campaña, se le plantea un nuevo desafío al uruguayo, en la picota (una vez más) tras bajarse de la recta final de la temporada pasada para poder disputar con Uruguay la Copa América. El 9 decidió unilateralmente operarse de la rodilla y no disputar la final de la Copa del Rey ante el Valencia. El Barça cayó ante el equipo que entonces dirigía Marcelino y los pesos pesados del grupo se lo reprocharon: “Nos dejaste tirado”.

Frente al enojo de sus amigos, Luis Suárez intentó explicar su decisión. “La lesión que me llevó a pasar por el quirófano fue a causa de una rotura de menisco que sufrí en la eliminatoria contra el Liverpool. Es por ello que me vi obligado a ser operado y perderme la final ante el Valencia en contra de mi voluntad”, justificó el delantero en un comunicado el pasado mayo. “O se enojaban con Luis en el Barcelona o se enojaban con él en Uruguay. Era una situación difícil la suya”, entiende Martín Lasarte, el extécnico de la Real Sociedad, que hizo debutar al 9 en Primera con Nacional. La rabieta a Messi y compañía se les pasó rápido. El uruguayo terminó sus vacaciones con el rosarino en Ibiza. Eso sí, Luis Suárez optó por llegar una semana antes de lo pactado con el club a la Ciudad Deportiva del Barcelona.

A diferencia de Messi, Luis Suárez no se quería perderse la gira por Estados Unidos. “Para el club, el fichaje de Griezmann era interesante en muchos aspectos. Es uno de los mejores jugadores de LaLiga y también es una manera apretar a Suárez”, aseguran desde los despachos de la Ciudad Deportiva del Barcelona. El vestuario miraba con recelo la llegada del delantero francés, así se lo hicieron saber al presidente y a la secretaría técnica. El club, sin embargo, hizo oídos sordos. “Ya veremos cómo encaja Antoine en el grupo. Es un jugador que siempre se ha adaptado en todos los sitios en los que ha estado”, subrayan en el Barça. Suárez, de entrada, le tendió la mano al francés.

Previa mediación de Diego Godín —íntimo amigo de Griezmann y Luis Suárez—, al uruguayo y al francés se los vio compinchados, conectados por su afición por el mate, en la gira americana. En Estados Unidos coincidieron en los dos amistosos ante el Nápoles, buenas sensaciones para Valverde, sobre todo después de la goleada por 4-0 en el segundo duelo ante el equipo de Carlo Ancelotti. El Txingurri intentó repetir la fórmula frente al Athletic en el estreno en LaLiga, pero el Barça terminó desfigurado y Suárez lesionado en el sóleo. Un nuevo traspié para el charrúa, que empezaba el curso como había terminado el anterior: en la enfermería.

La lesión de Luis Suárez, a diferencia de la Messi, no sufrió complicaciones. “A Luis se le ve con muchas ganas. Esta temporada tiene competencia y lo sabe. Va a ser positivo para el Barça”, entienden en el cuerpo técnico. El delantero uruguayo regresó con tres kilos menos de sus vacaciones. No fue casualidad. Cambió su dieta: nada de alcohol, poca carne roja y mucha verdura. Con la hidratación no tiene problemas, el 9 es un obsesivo del agua. “Cuando era pequeño me dijeron que hace bien y desde entonces tomo mucha agua”, explica. La intención de Luis Suárez era perder peso para no sobrecargar las rodillas, especialmente la derecha.

Se alarga la baja de Umtiti

“Creemos que Luis podrá estar contra el Valencia”, aseguró Valverde, después de que el uruguayo participara junto al grupo en los tres últimos entrenamientos de la plantilla azulgrana. “Sin Leo hay jugadores que tienen que dar un paso adelante, como ya lo hizo Griezmann ante el Betis”, subrayó el preparador azulgrana. Una nueva revancha, nada nuevo para Luis Suárez.

El club comunicó el alta médica del uruguayo y, a la vez, otro contratiempo para Umtiti. Tras realizarle nuevas pruebas al jugador francés, ya lesionado, se le detectó una fisura del segundo metatarsiano del pie derecho. Será baja durante cinco o seis semanas.

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Esperando a Messi


No resulta fácil acostumbrarse a la ausencia de Messi en el campo de fútbol y a su presencia en los medios de comunicación, seguramente porque se ganó su condición de mejor jugador de mundo jugando y callando, en el Camp Nou y también en Argentina.

Ahora mismo todavía no se sabe muy bien cuando volverá a jugar con el Barça. No lo hace desde la final de Copa perdida en Sevilla contra el Valencia y no pisa un campo desde que fue expulsado el 6 de julio en la Copa América. Adoctrinado como tenía al barcelonismo, capaz de disputar los amistosos e incluso de pedir al entrenador que le incluyera en una lista de convocados para un partido intrascendente porque prefería estar en el vestuario que en el sofá, cuesta no verle en los entrenamientos con Valverde.

La vida sin Messi se está haciendo muy larga, demasiado, más que nada porque aquella lesión que sufrió el 5 de agosto, justo cuando el equipo hacía las maletas para ir de gira a América, pareció poca cosa; los descreídos incluso la interpretaron como una excusa para evitar el viaje a Miami. Al cabo de pocos días se distribuyeron precisamente unas imágenes en las que se le veía chutando y anunciando de alguna manera un regreso triunfal contra el Betis. Y después pasó que la recuperación se ralentizó y, por lo que se ha sabido por boca del propio Messi, se resintió tanto que nadie puede asegurar si su reincorporación se producirá antes en la Champions o en la Liga.

Más de cien días sin ponerse la camiseta del Barcelona pesan como una condena, sobre todo porque el equipo ya ha descontado cinco puntos en la Liga y todo el mundo sabe que la alineación y el plan de juego están pendientes del regreso de Messi. El Barcelona se ordenará en el campo en función de lo que quiera y pueda hacer el capitán, cosa que no está muy clara si se tienen en cuenta sus últimos partidos con la Albiceleste y sus propias declaraciones sobre su estado de forma después de que este diario descubriera que se reserva la posibilidad de dejar el club el 30 de junio.

No es ninguna amenaza sino que Messi quiere constatar cómo se encuentra durante la temporada toda vez que ya ha cumplido 32 años y también quiere saber si jugará con un equipo suficientemente competitivo para ganar la Champions. El mismo jugador se ha explicado en una entrevista concedida al diario ‘Sport’ que da mucho juego y refleja la situación porque la mayoría de sus afirmaciones van seguidas de un “pero”: “Esta es mi casa y no quiero irme, pero quiero ganar”. Messi explica que no sabe si la directiva ha hecho todo lo posible para fichar a Neymar –más bien parece que lo duda—, entiende eso sí que con el brasileño habrían sido mejor equipo; se muestra escéptico y distante con Griezmann y se queja por la falta de una política deportiva clara en la secretaría técnica, cargo para el que apuesta decididamente por Puyol.

Quiere al fin y al cabo que el club genere las mejores condiciones para que se puedan ganar títulos, objetivo que por otra parte no es fácil ni está garantizado como se pudo ver la temporada pasada en Anfield, día en que la derrota fue responsabilidad sobre todo de los futbolistas y del cuerpo técnico y no de la junta por más que la plantilla pudiera estar mal hecha. En cualquier caso, las palabras de Messi, reivindicativo en Argentina y Barcelona, añaden presión a la directiva y a él mismo: las dos partes deben dar su mejor versión y sobre todo coincidir en sus intereses, sin ningún recelo.

A fin de cuentas, Messi no soporta perder y actúa como si fuera un socio dispuesto a romper su carnet si las cosas no se hacen bien, nada más; no quiere extender un cheque en blanco a Bartomeu. Hasta ahora se decía que el presidente acababa su mandato en 2021, el mismo año en que expiraba el contrato del capitán. Pues no necesariamente; Messi se puede ir en 2020. El argentino, que no quiere ser utilizado electoralmente, obliga a la junta a hacerlo bien mientras él quiere ser dueño de su destino. Justamente cuando el barcelonismo se desvive desde hace tiempo para no poner plazos sobre el adiós de Messi, y no duerme pensando en cómo será el equipo y el club sin el 10, el argentino se ha anticipado diciendo: no hay que descartar que pueda ser en nueve meses, como un parto.

Acostumbrados a ver a Messi en el área contraria, ahora se ha dado media vuelta y apunta a la propia sin que se sepa muy bien qué piensa hacer y cómo acabará su historia.

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Scola se da un homenaje y mete a Argentina en la final del Mundial


Argentina (21+18+21+20): Campazzo (12), Brussino (2), Garino (0), Delía (6), Scola (28) -quinteto inicial-, Gallizzi (2), Laprovittola (7), Deck (13), Vildoza (10), Fjellerup (0) y Caffaro (0).

Francia (18+14+16+18): Ntikilina (16), Fournier (16), Batum (3), M’ Baye (4), Gobert (3) -quinteto inicial-, Albicy (3), De Colo (11), Lessort (2), Poirier (0), Toupane (0) y Lacombe (0), Labeyrie (8).

Árbitros: Steven Anderson (USA), Ademir Zurapovic (BIH) y Jorge Vázquez (PUR)

 Segunda semifinal del Mundial de China, disputada en el Wukesong Sports Center de Pekín ante unos 10.000 espectadores.

“Parecía imposible”


En los momentos en los que el miedo se convierte en un escalofrío que viaja de la cabeza a las extremidades, a los rivales se les encoje la muñeca y el corazón. En los momentos en los que la emoción suspende el discernimiento a España se le desata la memoria de campeón y le arde la sangre. La verdadera Serbia del Mundial resultó ser Australia, un equipo pétreo y grácil a la vez; alto, ancho, largo y profundo. Del afamado Paty Mills al inopinado Nic Kay, de Dellavedova a Bogut. Pero con ellos también pudo la selección española, por resiliencia y lucidez, por corazón y cabeza. Y por ambición. Nadie mencionó la palabra ‘plata’. “Hay jugadores que saben jugar en estas situaciones y al final emergen. La experiencia y la personalidad son un valor. El valor de lo vivido”, lanzó Scariolo. Recorrían en ese momento su mente todos los jugadores que resistieron todas las embestidas australianas y escaparon a todas las emboscadas. “Ricky ha hecho una gran segunda parte, Rudy un partido defensivo extraordinario… Víctor (Claver) ha estado increíble otra vez… Sergi (Llull) un partidazo, Pau (Ribas) ha ayudado mucho… También Willy, Oriola y Juancho han puesto su ladrillo” repasó el seleccionador. Todos, pero sobre todo uno.

El nombre del partido era, sin duda, Marc Gasol. El campeón de la NBA llegó al descanso con solo cuatro tiros libres en su expediente, pero anotó 29 puntos en un desenlace para la hemeroteca de hazañas de la selección. “Ha sido un poco como el kétchup, que cuesta abrirlo pero cuando lo consigues sale por todos los lados. Se le destapó la canasta, ha metido tiros importantes y ha complicado mucho los planes del rival. Tácticamente es importantísimo porque lleva lejos del aro a los que protegen su pintura”, explicó el seleccionador entre bromas y veras antes de analizar la gesta que valió el pase a la final. “Australia nos lo puso difícil durante 50 minutos pero, una vez más, la suma de corazón y cerebro que hemos tenido ha sido superior. Hemos sabido jugar con paciencia los momentos complicados, sin venirnos abajo en ningún momento. Estaban 11 puntos arriba, Mills nos estaba haciendo mucho daño, nos cogían muchos rebotes… pero el carácter y la personalidad competitiva nos ha llevado a no tirar la toalla nunca. Después, llegamos con mucha cabeza a los momentos decisivos del partido”, explicó Scariolo, que confesó haber disfrutado en mitad de la incertidumbre. “Lo más bonito es cuando te tienes que desafiar a ti mismo, mostrar frialdad y concentración para hablar y cambiar cosas o dejar actuar a los que lo están haciendo bien en la cancha. La parte más divertida de mi trabajo es disputar partidos igualados”, señaló.

Siguió Scariolo amasando palabras para definir los sentimientos que se le agolpaban. “Quizá es la medalla más inesperada. Solo con corazón no ganas. Eso, conociéndoles, lo puedo dar por hecho. Pero después hay que añadir mucha cabeza. Los últimos 16-17 minutos ha habido mucha cabeza. Vivimos para conseguir medallas y ganar títulos, pero llegar al último día con estos jugadores es para estar agradecido. Hemos disfrutado del camino y queremos culminarlo”, completó el seleccionador, que está a un paso de conquistar la NBA y el oro mundial en el mismo curso. Igual que Marc Gasol que, igual que en la primera fase puso temple a las dudas, en la victoria puso hastío a la euforia. Exhausto tras su exhibición, solo visualizaba la cena y la camilla de masajes.

“Lo doy todo siempre y siempre esperas que el resultado sea positivo. Estoy muy contento por estar en la final, era nuestro deseo. Ahora a descansar lo más rápido posible porque el domingo tenemos, nada menos que la final del Mundial”, comenzó su parlamento, con ganas de agilizar los trámites ante los micrófonos. “A la que ha entrado una, o un par seguidas… Es lo que pasa a veces, cuando entras en ritmo es más fácil”, resolvió de un plumazo el análisis de su exhibición para pasar a hablar del colectivo. “Llevamos creyendo en esto desde hace muchos días, desde el 23 de julio que nos concentramos y empezamos a trabajar para llegar hasta aquí. Estamos contentos de estar aquí y ahora, como siempre, con ambición al máximo”. ¿Tienen el oro enfilado? Le preguntaron. “Cuando saltamos a la pista tenemos esas ganas de ganar, de trabajar, de hacerlo sobre todo juntos…Y ya que estamos aquí…”, remató.

Para dimensionar la memorable actuación de Marc bastaba con escuchar a Juancho Hernangómez. “Marc Gasol ha venido para implantar su nombre. Ha sido el líder, ya está. Ha tenido una primera parte un poco así, pero en la segunda ha dominado y gracias a él estamos aquí. Ha metido cuatro tiros libres clave en momentos en los que la cabeza te puede jugar malas pasadas. Ha sido nuestro mvp y nos ha llevado a la final. Ahora hay que ir a morir”, soltó de sopetón, casi sin respirar. “Ha sido probablemente el mejor partido que he vivido en mi vida… Este equipo es así. Hemos jugado todos con huevos. Parecía imposible, pero cuando nunca dejas de soñar pasan estas cosas. El baloncesto es impresionante y hoy nos ha tocado la cara buena de la moneda”, siguió entre boquiabierto y extasiado. “El orgullo que tiene este grupo es alucinante. Nos ha costado mucho pero lo hemos sacado adelante. Ahora, donde no lleguen las piernas tendrá que llegar otra vez el corazón. Este equipo ha nacido con esto y en cada campeonato se supera”, completó Juancho. ¿La clave para esta secuencia de hazañas? Le lanzaron a Sergio Llull. “Aprendimos de Navarro, Pau, Felipe… Ahora no están aquí, pero estarán felices de vernos en la final. Vamos a lucharla”, cerró el jugador del Madrid, apelando al orgullo, al recuerdo, a la memoria de los campeones. La ambición del grupo quedó resumida por omisión. Nadie mencionó la palabra ‘plata’.

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Marcelino: “El detonante de mi despido fue la Copa; para Peter Lim era una competición menor”


En una extensa rueda de prensa, que pausó durante unos segundos porque rompió a llorar cuando se le preguntó por la despedida del miércoles en el vestuario de Paterna con sus jugadores, Marcelino dijo este viernes adiós. “Os he convocado porque sentía la necesidad de despedirme de la afición”, explicó. Casualmente, el técnico asturiano escogió para hacerlo el mismo hotel que eligió Cesare Prandelli el 31 de diciembre de 2016 cuando presentó su dimisión como técnico del club de Mestalla decepcionado porque Peter Lim no había cumplido con lo que le prometió cuando lo contrató.

Beligerante y respondón en las últimas ruedas de prensa ante el viraje de la propiedad respecto a las directrices pactadas tras la consecución de la Copa, Marcelino reveló que la consecución de la octava Copa del Rey había sido la causa de su destitución. “Estoy absolutamente seguro de que el detonante de esta situación fue la Copa. Durante la temporada recibimos mensajes directos de que teníamos que rechazar esta competición. La afición quería luchar la Copa, los futbolistas querían luchar por la Copa y tenían la convicción de ganarla, nosotros queríamos luchar y ganar la Copa. Ese fue el detonante de esta situación, quién me lo iba a decir”.

Marcelino destapó que para Peter Lim la Copa “era una competición menor, secundaria, que podía poner en riesgo logros como la Champions” y que el vestuario se rebeló. “El Valencia no puede salir a una competición y no competirla. No seríamos profesionales. Perderíamos la confianza y la credibilidad”. La negativa a seguir la pauta marcada por el dueño en la Copa ha tenido consecuencias dramáticas para el entrenador y su cuerpo técnico.

El técnico agregó que cuando el equipo levantó el trofeo en el Villamarín no recibió “ninguna felicitación” por parte del propietario. “Es más, cuando el 19 de julio fui a Singapur me felicitó por la Champions y no por la Copa. Podéis comprender mi sorpresa. Todos sabéis que ha habido una fecha muy crítica con el director general. No ha sido sólo conmigo. Todos los hechos me llevan a la conclusión de que la Copa sea la causa de nuestra destitución”, ha contado Marcelino.

El técnico explicó su sensación de incredulidad e impotencia. “No daba crédito. No entra dentro de la lógica que este cuerpo técnico, que ha respetado los códigos de trabajo pactados en mayo de 2017, de repente, deje de entrenar y de ejercer su profesión”, dijo el entrenador que recordó que cuando se hicieron cargo del vestuario en mayo de 2017 “el equipo venía de dos clasificaciones en el puesto doce y de haber coqueteado con el descenso. Los resultados están ahí. No han sido el detonante de mi destitución”.

El preparador asturiano argumentó que el dueño del club cambió, de repente, y sin dar “explicaciones” un proyecto “exitoso” establecido “bajo el consenso de todas las partes”. “Tras ganar la Copa nos vamos felices. Luego empiezan a surgir situaciones donde el modelo de trabajo parece haberse modificado. Pedimos ir a Singapur donde se nos dice que hay una confianza absoluta en nuestro trabajo y que todo va a seguir igual. Llegamos a Suiza en pretemporada, trabajamos, y vemos que no es así. No se nos dice abiertamente a la cara ni en tiempo y forma que el modelo había cambiado”.

“En mi reunión del 19 de julio el propietario, a la cara, y delante de otras tres personas me dijo que había una confianza absoluta en nuestro trabajo. En el pacto, que se rompió, había una condición sin la cual no habría sido entrenador del Valencia. Tengo una parte decisiva en la confección de la plantilla”, especificó.

Preguntado sobre su destitución previa en el Villarreal, Marcelino estableció un paralelismo entre Peter Lim y Fernando Roig. “Mi destitución en el Villarreal y aquí tiene una situación común evidente. Llegué a Villarreal en segunda, en enero y a ocho puntos del ascenso. Ascendí y lo dejé en Champions; me obligaron a dejarlo. Tiene similitud con lo que me ha pasado aquí. Llegamos en el puesto doce, coqueteando con el descenso, y el equipo ha logrado dos clasificaciones para la Champions, dos semifinales de copa con una final ganada al Barça, y una semifinal de la Europa League”, se defendió el asturiano que garantizó, de nuevo, pese a sus combativas ruedas de prensa, que “nunca discuto la autoridad de quiénes están por encima de mí. He dado opiniones en privado y públicas para buscar el bien del Valencia, para que siguiera creciendo. Nunca voy a discutir la autoridad. No soy de plantear pulsos. No la he discutido. Lo prueba el hecho de mi relación con Mateu Alemany, con el que hemos configurado un proyecto ganador. Sólo opino para desde el consenso llegar a conclusiones y tomar decisiones”.

El pacto auspiciado por Jorge Mendes entre Lim y Miguel Gil Marín para la venta de Rodrigo, que no se llevó a cabo por la falta de liquidez atlética acabó por romper una relación muy deteriorada: “Un propietario puede establecer y modificar el modelo de trabajo pero creo que son muy importantes los tiempos y las formas, y yo he demostrado fidelidad y honradez. Me voy con la conciencia tranquila. El propietario puede traspasar al futbolista que estime oportuno y debemos de estar preparados para solucionar esa circunstancia, pero lo que me transmitían es que no iba a venir ningún otro futbolista, o uno que pudiera compensar la enorme pérdida de Rodrigo. Esa es la situación que nos ha tocado vivir toda la pretemporada. Hay medidas, tomas de decisiones, que determinan si quieres crecer o si crecer es lo secundario”.

Marcelino insistió en que la negativa de Lim a fichar a Rafinha fue otro de los puntos de fricción. “Primero nos explicó los motivos por los que no quería pagar un traspaso y los aceptamos. Luego nos dijo que aceptaría la cesión y finalmente que tampoco aceptaba una cesión. Igual en esa decisión ya estaba pensando que Marcelino tendría un recorrido corto”, comentó.

Marcelino también rebatió la velada acusación del presidente Anil Murthy, con el que no mantiene “ninguna relación”, de no empujar lo suficiente a los canteranos: “En dos temporadas y en puestos Champions han debutado cinco jugadores de la cantera con el Valencia, algunos de manera testimonial, otros con mayor relevancia. Ferran Torres es en la historia del Valencia el jugador más joven en alcanzar 50 partidos, todos con Marcelino de entrenador. Gayà es internacional absoluto y Carlos Soler se afianzó como titular. Kang In debutó y está entre los jugadores de las grandes ligas con más participación en minutos a su edad. Esa es la realidad. Nadie me impuso que pusiese a los jóvenes porque es lógico que al entrenador no se le imponga nada. Si así fuera, que Kang In es la causa, esto deja en mal lugar al que utilice ese argumento para justificar mi destitución, y me parece inapropiado e injusto aprovechar la situación de un chico joven para generar un ambiente hostil contra el entrenador”.

El entrenador desmintió que su agente, Eugenio Botas, haya participado en la confección de la plantilla. “Desde que he llegado al club, el Valencia habrá realizado más de 50 situaciones de mercado. Mi representante participó en dos: la llegada de Neto y la salida como cesión de Medrán al Alavés. Ningún futbolista representado por mi agente formó parte de la plantilla. Quién dice eso, miente. Dos de 50 operaciones. Esta es una prueba más de la honradez con la que hemos defendido al Valencia”, indicó Marcelino que no quiso referirse a Jorge Mendes: “He hablado de mi agente porque las acusaciones estaban basadas en la mentira y eran infames, pero no soy quien para valorar el trabajo de ningún otro representante”.

Marcelino manifestó que no se planteó “dimitir” pese a la tensa relación con el dueño “porque tenía una obligación con mis compañeros, con mis futbolistas y con la afición. Estaba convencido de mantener el listón aquí”, y que le gustaría volver algún día: “Disfrutaríamos volviendo a entrenar al Valencia. Es una obra incompleta”. Antes de terminar, dijo que la afición tiene que apoyar a Celades.

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Ser de Quini


Enrique Castro, Quini, falleció el 27 de febrero de 2018 en Gijón. Tenía 68 años. Sucedió por la tarde. Las redes de información —las profesionales y las personales— comenzaron a encenderse. “Murió Quini”, decían los mensajes. Esas dos palabras se llevaban consigo a uno de los mejores jugadores de la historia del fútbol español. También una sonrisa permanente y una forma única de dar abrazos. Aquellas dos palabras generaron una unanimidad extraña en estos tiempos de división y crítica constante. La ola de admiración, cariño y respeto por la figura del Brujo se añadió a su palmarés. Era el retorno de todo lo que él había ofrecido a todo el mundo en vida.

Para entender la figura del mítico delantero asturiano hay que acudir a la imagen que proyectó en miles de personas. El libro Yo soy de Quini (Delallama), coordinado por el periodista Monchi Álvarez, ofrece un espacio para que reporteros, futbolistas, sociólogos, pintores, cantantes o dirigentes glosen al que fuera jugador del Sporting de Gijón y del Fútbol Club Barcelona. Su recuerdo trasciende a lo deportivo —cinco veces máximo goleador en Primera y campeón de la Copa del Rey o de la Recopa, entre otros— ya que las apariciones de Quini sobre un terreno de juego y también en el día a día forman parte de la memoria sentimental de toda una generación de aficionados.

Más de 50 textos que dibujan la personalidad de Quini. El hombre que perdonó a sus secuestradores. El señor que abría la maleta llena de regalos promocionales para clientes y los repartía entre la chavalería del barrio. El caballero que, cada domingo, enviaba un mensaje a sus conocidos del Oviedo, el eterno rival del Sporting, para felicitarlos o para animarlos. La leyenda a la que los críos —y no tan críos— de Mareo adoraban.

Aquel tipo que una tarde, en su bar de Avilés, le regaló unas botas a un guaje que lloraba porque no tenía y debutaba al día siguiente en fútbol 11 (necesitó varios pares de calcetines para que no le bailaran los pies en el interior). Aquellas botas había que ponérselas. No había otra. Eran de Quini.

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Cuando el fútbol ayuda a vender vinos españoles en Japón


Íñigo Guerrero, un aragonés que exporta productos de la tierra al mercado japonés, estaba acostumbrado a escuchar la misma reacción cada vez que se presentaba para vender vinos de Calatayud o espárragos de Navarra: “¿España? ¡Flamenco!”. Pero desde hace un tiempo ha notado un cambio. Ahora cuando viaja a ferias y descubre su origen, el empresario escucha sorprendido como sus clientes hablan del Real Zaragoza, de su delantero Shinji Kagawa y de la Recopa de Europa que adorna sus vitrinas. Ha aprendido que antes de cerrar un trato es casi imposible que no entre en la conversación el apellido español más célebre en la otra punta del mundo: Iniesta.

El futbolista Andrés Iniesta junto al propietario del Vissel Kobe y director ejecutivo de la firma Rakuten, Hiroshi Mikitani, en mayo de 2018.
El futbolista Andrés Iniesta junto al propietario del Vissel Kobe y director ejecutivo de la firma Rakuten, Hiroshi Mikitani, en mayo de 2018.

Este exportador de 49 años que aterrizó en Japón en 1993 sabe que en los negocios se ha impuesto un lenguaje universal: “Todos hablan de fútbol. Casi saben más que yo”, cuenta por teléfono desde Kobe, la ciudad en la que vive y que ejemplifica el triunfo del deporte rey en el páis nipón. Allí el desembarco de estrellas como Andrés Iniesta o David Villa en el Vissel Kobe, el equipo local, ha sido el último paso en la conquista de un país que empatiza con lo español a través del esférico. Donde antes maravillaban las bailaoras, hoy lo hacen los goles y los regates.

De la capacidad del espectáculo más global para derribar barreras culturales o sociales ha nacido una alianza entre el Instituto Español de Comercio Exterior (ICEX) y LaLiga. Ambas instituciones han dado a luz a la Spain Experience, una serie de eventos en todo el planeta destinados a abrir mercado a firmas españolas en el extranjero. El último tuvo lugar, precisamente, en la localidad donde reside Guerrero coincidiendo con el partido de pretemporada que disputó en julio el FC Barcelona contra el Vissel Kobe. Junto con otros empresarios y directivos tuvo la oportunidad de entablar relaciones con otras firmas japonesas y autoridades locales. La presencia de cinco jugadores de la plantilla blaugrana actual fue un plus. “Yo me saqué una foto con Busquets. Me gusta porque no se mete con nada ni con nadie”, dice el emprendedor aragonés.

El empresario Iñigo Guerrero con el futbolista Sergio Busquets, el pasado julio en Kobe (Japón).
El empresario Iñigo Guerrero con el futbolista Sergio Busquets, el pasado julio en Kobe (Japón).

Spain Experience forma parte de un proyecto mayor llamado LaLiga World Challenge, la apuesta más ambiciosa de LaLiga para llegar a todos los rincones del planeta. La iniciativa incluye amistosos de los clubes de LaLiga Santander y la Primera Iberdrola en los cinco continentes o el programa Champions of Spain, que permitió a Carolina Marín, medallista de oro en los Juegos de Río de 2016, viajar a Tailandia para enfrentarse a la entonces campeona del mundo de bádminton Ratchanok Inthanon. Desde 2014, la competición se propuso exportar algo más y aprovechar el valor de la marca como trampolín para que otros puedan encontrar nuevos clientes e inversiones en una treintena de localizaciones como Singapur, Uruguay, Marruecos, Estados Unidos, China, Italia o Turquía. “Es interesante por la información que nos proporciona del tejido empresarial y las posibilidades de desarrollo en cada zona, pero sobre todo es poner a disposición nuestra experiencia y la fama de los equipos a otros intereses de terceros”, cuenta la responsable del proyecto y directora de Activación de Marca de LaLiga, Cristina Sánchez.

César Roig, que fue 11 años el máximo responsable en México, América Central y Caribe de Teletronic, una empresa dedicada a las telecomunicaciones, exprimió al máximo el evento paralelo a la visita del Atlético de Madrid a México en 2014. “Siempre he quedado agradecido por esa iniciativa tan original, fructífera y cordial. Tuve la oportunidad de establecer relaciones que se fueron desarrollando y ampliando”, explica por correo electrónico. “El fútbol, adecuadamente administrado, puede ofrecer ventajas para establecer las bases de los negocios. Los españoles nos declaramos expertos en técnicas, tácticas y estrategias y eso ya es motivo suficiente para mantener un debate al que siempre puede añadirse cualquier interlocutor”.

De izquierda a derecha, los futbolistas Carlos Moyá, Juanfran Torres, Raúl García y Koke Resurrección en la Spain Experience de México en 2014.
De izquierda a derecha, los futbolistas Carlos Moyá, Juanfran Torres, Raúl García y Koke Resurrección en la Spain Experience de México en 2014.

El nivel del deporte español es uno de los cinco aspectos que más valoran del país los extranjeros, según el último barómetro de 2018 de la Imagen de España del Real Instituto Elcano. Un dato que quizá puede explicar por qué el balompié y el comercio maridan bien: “El fútbol gusta a todos. Es una herramienta para hermanar”, explica Asa Kanasaki, de la oficina del ICEX en Tokio y responsable del encuentro entre empresarios españoles y japoneses que tuvo lugar a 400 kilómetros de la capital japonesa y que también dejó satisfechos a sus participantes locales, entre los que también se encontraban políticos y representantes del deporte como Koji Nakatsuka, presidente la Asociación Japonesa de Pádel: “Fue muy provechoso. Había gente interesante”, cuenta en un correcto castellano.

En opinión de Fernando Picazo, fundador de Yoitabi Travel, una agencia de viajes que participó en la última Spain Experience, el fútbol ha conseguido unir dos mundos tan diferentes como el español y el nipón, lo que facilita la comunicación y la empatía a la hora de entablar relaciones. “El campeonato español tiene una imagen potente y es una referencia mundial en fútbol también en Japón. Es probablemente la liga extranjera más seguida. Además, el fichaje de Iniesta por el Vissel Kobe ha sido muy relevante porque ha conseguido conectar por su personalidad mucho con el público japonés. El fútbol es sin duda otro nexo importante entre España y Japón. Esto ayuda a que cada día estemos más unidos, lo que me parece fantástico, ya que yo tengo el corazón dividido entre los dos países”, concluye.

El fútbol como modelo comercial que se exporta

Así se convirtió Iniesta en el apellido de moda en las reuniones de negocios en Japón

En la Spain Experience, además de sectores tradicionales como la alimentación, el textil o la automoción, también hay sitio para una industria en la que LaLiga presume de reinado universal: el balompié. Con motivo de la visita del Real Betis a Estados Unidos el pasado mayo, miembros del equipo y de LaLiga se reunieron con profesionales del DC United, el equipo de la MLS, la principal liga de soccer del país, y de los Washington Wizards, la franquicia de la NBA. Los representantes intercambiaron impresiones sobre las posibilidades que abre la continua expansión del fútbol en territorio estadounidense y los modelos de éxito en el deporte, un sector que ya genera cerca de 700.000 millones de dólares (632.000 millones de euros) al año, según estimaciones de la consultora PricewaterhouseCoopers (PwC).

Uno de los que sacó partido de la experiencia es Javier Cano, entrenador del equipo sub-19 del DC United y asistente técnico en el primer equipo: “Fue interesante. Pude conocer a diferentes personas relacionadas con el mundo del deporte en Estados Unidos y ampliar la red de contactos de trabajo”, explica este formador de 36 años que después de haber pasado gran parte de su carrera en el Villarreal CF ha encontrado una oportunidad profesional al otro lado del charco: “Está cada día creciendo más entre los entrenadores la forma de trabajo y la idea de entrenamiento que desarrollamos en España”.

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